El desespero de Cambio Radical

Foto tomada de Semana.com


Con este panorama Vargas Lleras aseguraba el apoyo local necesario para caminar tranquilo hacía las presidenciales del 2018. Un año después, el mapa electoral ha cambiado, luego del plebiscito el voto de la derecha quedó copado por le uribismo y a Vargas Lleras solo le queda el voto de la maquinaría, la cual sigue aceitada, pero a nivel territorial cada vez más desacreditada.

El primer golpe a Cambio Radical fue la captura de un contratista y otro funcionario del ICBF en Atlántico. El año comenzaba y los viejos cuestionamientos a la familia Char resaltaban por el manejo que le ha dado a la institución por más de 20 años, durante este tiempo, al parecer, los Char han logrado multiplicar votos a través de los hogares comunitarios, incluyendo tanto los beneficiarios del programa como empleados y proveedores que están al servicio de esta familia. Sin embargo, los Char, amos y señores de la costa atlántica, han podido minimizar las críticas e investigaciones, tanto así, que a pesar de las supuestas irregularidades en la alcaldía de Barranquilla Alex Char se mantiene como uno de los alcaldes con mayor favorabilidad al terminar el año.

El segundo, y posiblemente más duro golpe hasta el momento del partido, tiene que ver con la destitución e inhabilidad de Oneida Pinto. La princesa negra salió del cargo con fuertes cuestionamientos por la relación que mantiene con Kiko Gómez y diferentes hechos de corrupción, en sólo seis meses logró amarrar la contratación y en su gabinete nombró personas cercanas a la familia Char, una de las principales promotoras de la campaña de Pinto en la elecciones del 2015. Para las elecciones atípicas de 2016, el partido no tuvo candidato directo, sin embargo la Fundación Paz y Reconciliación pudo establecer que todos los representantes de Cambio Radical en La Guajira apoyan a “Tico” Gómez y reciben órdenes desde la cárcel por parte de Kiko Gómez.

El tercer golpe tuvo que ver con otra de sus fichas claves en la costa Atlántica colombiana, Rosa Cotes, esposa del condenado por parapolítica Francisco “chico” Zuñiga, y hermana de los contratistas y empresarios bananeros Álvaro y Luis Miguel Cotes, más conocidos como ‘Los Conejos‘. Cotes, actual gobernadora del Magdalena, ha sido cuestionada incluso desde antes de llegar a la gobernación. Entre 2012 y 2015 fue reconocida como la gestora social del departamento, en razón a que su sobrino Luis Miguel el ‘Mello‘ Cotes era el gobernador del departamento.