¿Cómo cambió el mapa político en la región Caribe?

Por: Nataly Triana Guerrero, Asistente de investigación

Línea de Investigación en Democracia y Gobernabilidad

La región Caribe fue esencial para la victoria de Gustavo Petro sobre Rodolfo Hernández. El hoy presidente electo se mantuvo líder desde la primera vuelta en los departamentos de San Andrés, La Guajira, Bolívar, Magdalena, Atlántico, Córdoba, Cesar y Sucre. De hecho, para la segunda vuelta logró aumentar su votación en todos estos departamentos, especialmente en La Guajira (+19%), Atlántico (+19%), Bolívar (+16%) y Córdoba (+16%), donde registró sus mayores caudales electorales en la región, lo que llevó indiscutiblemente al aumento de la participación total en las elecciones.

Por su parte, Rodolfo Hernández logró cooptar parte de los votos de Federico Gutiérrez en todos los departamentos, sin embargo, y a pesar de contar con este caudal electoral, no pudo superar en ningún departamento a Gustavo Petro. No obstante, su mayor crecimiento electoral se dio en San Andrés (+28%), Sucre (+24%), Córdoba (+23%) y Bolívar (+23%).

Tabla No. 1

Elaborado por: Línea de Investigación en Democracia y Gobernabilidad. Fundación Paz & Reconciliación (Pares). Fuente: Registraduría Nacional del Estado Civil

La victoria de Gustavo Petro en esta región es histórica, sobre todo si se tiene en cuenta que en las pasadas elecciones presidenciales, Gustavo Petro pudo vencer a Iván Duque únicamente en Atlántico y Sucre en la segunda vuelta. Sin embargo, no se puede determinar que esta región haya cambiado drásticamente en sus afinidades políticas. Esto es posible evidenciarlo en tanto el mapa político de la región no ha variado en quienes ostentan el control político: los partidos tradicionales.

Tabla No. 2

Elaborado por: Línea de Investigación en Democracia y Gobernabilidad. Fundación Paz & Reconciliación (Pares). Fuente: Registraduría Nacional del Estado Civil

De acuerdo con los datos de la Registraduría, desde las elecciones legislativas de 2018 el partido Centro Democrático no cuenta con caudales electorales significativos en esta región. De hecho, la victoria de Iván Duque se debe principalmente al ejercicio de los partidos Liberal, Conservador y Cambio Radical, partidos que actualmente mantienen su poderío en la región a través de las curules de la Cámara de Representantes de estos departamentos.

Los resultados de las elecciones legislativas 2022 indican que la fuerza electoral del Pacto Histórico es débil en comparación a la de estos partidos, ya que solamente pudieron lograr dos curules en la Cámara de Representantes en la región Caribe: una en Bolívar y otra en Atlántico, que consiguieron arrebatarle a Cambio Radical y al Partido de la U, respectivamente.

La variación en la conformación del Congreso permite corroborar que Cambio Radical es el partido que más curules perdió en los departamentos de San Andrés (1), Bolívar (2), Magdalena (1), Cesar (1) y Sucre (2); seguido del Partido de la U y el Partido Conservador. Mientras, el Partido Liberal se mantuvo y logró obtener tres curules adicionales que no poseía en el 2018 en Atlántico (1), Cesar (1) y Sucre (1).

La rivalidad entre estos partidos y la decadencia de la fuerza electoral del Caribe, Cambio Radical, fue la ventana de oportunidad de irrupción del Pacto Histórico, Fuerza Ciudadana, pero también del Centro Democrático en Magdalena (1) y Sucre (1). A pesar de esto, estas nuevas fuerzas electorales en la región son insuficientes por el momento para modificar las afinidades políticas de la misma.

¿Cuál fue el lugar de los clanes en estas elecciones?

En esta región desde la primera vuelta se demostró una decadencia política de gran parte de los clanes, ya que su respaldo fue insuficiente para asegurar la victoria de Federico Gutiérrez. Este resultado incentivó a la gran mayoría a adoptar una postura de neutralidad, para asegurar su supervivencia en cualquiera de los resultados de segunda vuelta, sin embargo, hubo clanes que no acataron esta apuesta.

A partir de fuentes de prensa, es posible explicar que el aumento del caudal electoral de Gustavo Petro se dio en parte por el dispositivo de movilidad que instauró en la región para incentivar la participación de sus votantes en la segunda vuelta, siendo esta práctica común en la región por parte de los clanes políticos que tienen allí poder y que, según la Silla Vacía, en parte había sido respaldada presuntamente por los clanes de la Ñoñomanía y el Musismo, originarios de Córdoba.

De acuerdo con las investigaciones de la Fundación Paz & Reconciliación (Pares), otros clanes o casas políticas con los que contaba Gustavo Petro en el Caribe, y que fueron esenciales desde la primera vuelta, fueron la casa política de los Torres Villalba en Atlántico, el clan Calle y el clan Jattin en Córdoba.

Así mismo, la victoria de este nuevo mandatario en la región puede tener explicación en que hubo clanes que no se pronunciaron para la segunda vuelta, ya que los costos políticos eran extremadamente altos, estos son: los Cotes, Díaz Granados, García Turbay, Ashton Fortich, Amín-López, Chagüi Lyons y Barguil. Mientras, los clanes que tuvieron como apuesta a Rodolfo Hernández fueron los Blel, Montes Curi, Char y García Pineda.

Teniendo en cuenta esto, no se puede afirmar que, al no haber sido estructuras fundamentales para la victoria desde la primera vuelta, la gran mayoría acepten la derrota política, por el contrario, existe la posibilidad de que estos se reinventen ante la nueva dinámica electoral y se suban al bus del nuevo Gobierno Nacional a partir de las directrices de sus partidos en búsqueda de la supervivencia, teniendo como carta de negociación la gobernabilidad.

Tabla No. 3

Elaborado por: Línea de Investigación en Democracia y Gobernabilidad. Fundación Paz & Reconciliación (Pares)

Por el momento, el panorama político en la región y para estos clanes es favorable si se tiene en cuenta la disposición de la bancada del Partido Conservador de no hacer parte de la oposición, así como la declaración del Partido de la U de ser parte de la bancada de gobierno en tanto se cumplan los acuerdos para hacer parte de esta y por lo pronto, la disposición del Partido de Liberal de ser coalición en el Congreso junto al Pacto Histórico y la Alianza Verde, decisión que está sujeta a la discusión interna del partido.