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«Romantizar la cuarentena oculta graves desigualdades»

Por: Natalia Aguilar Salas. Colaboradora Pares.


En el Marco del aislamiento obligatorio o cuarentena, se han evidenciado nuevas formas de comportamiento social e institucional y también han salido a la luz las profundas desigualdades que existen en Colombia. Para entender un poco más sobre los fenómenos que están surgiendo en el país, Pares habló con Lina Gaitán Mateus, socióloga de la Universidad Nacional e investigadora de la Fundación Paz y reconciliación -Pares.


Pares: ¿Qué opina del concepto de cuarentena/ aislamiento obligatorio y el reiterado lema que nos repiten todo el tiempo: “Quédate en casa”?


Lina Gaitán Mateus: Mientras que el concepto de cuarentena parte de preceptos médicos y da la sensación al imaginario de ser un periodo de tiempo en el que el cuidado individual ayuda a su vez para un cuidado colectivo como una forma de prevención, el concepto de aislamiento obligatorio implica formas mucho más represivas de llevar a cabo una etapa de cuidado.


Están hablando de una autoridad, están imponiendo unas condiciones que además presuponen que tú estás en la capacidad de aislarse como el reiterado Quédate en casa.


El hecho de que los medios y personas famosas sean quienes lo están repitiendo tanto tiempo, muestra unos supuestos de que todas las personas estamos bajo las mismas condiciones, asume que tú puedes estar en tu hogar, asume que tienes un hogar, asume que estás en la capacidad de mantenerte encerrada en él.


Se están dejando a un lado todas las diferenciaciones de clase etáreas, de género, todas las diferenciaciones por el territorio que tú ocupas, todas las diferenciaciones incluso de raza y ancestralidades y origen étnico, porque tenemos que recordar que en Colombia una parte de la población son pueblos ancestrales y muchas de sus tradiciones incluso están muy arraigadas en el continuo relacionamiento social.


Entonces, en una casa no vas a encontrar solamente una familia nuclear sino que puede que hayan muchas familias y este supuesto parte de la idea de que tú en tu casa vas a estar con unas pocas personas y eso va a reducir el contacto para evitar una propagación, entonces definitivamente esa frase de Quédate en casa ASUME que todas las personas estamos en un mismo rasero y niega las multiplicidades y las diferencias sociales.


Pares: Los casos de violencia intrafamiliar y hacia las mujeres han aumentado, al igual que los asesinatos, ¿Cómo ve las medidas que ha tomado el Gobierno? ¿Qué otras medidas serían efectivas para prevenir y detectar estos casos?


L.G.M: Las medidas que se han tomado para atender los casos de violencia intrafamiliar y de género, a mi parecer, son sumamente ineficientes. Es importante que se esté hablando continuamente de este problema y de estas situaciones y que se les busque una visibilización, pero lo que está haciendo el Gobierno no alcanza porque se ha dado cuenta hace mucho tiempo que desborda la capacidad que tiene.


Hay un decreto en el que ellos exigen que las Comisarías de Familia estén abiertas 24 horas para hacer la atención y asesoría de este tipo de casos, pero en las Comisarías solamente en la normalidad, en un escenario normal, trabajan dos personas. En qué condiciones tienen que atender esas dos personas todas las denuncias que les deben llegar y asumen que esas dos personas tienen los medios para brindar atención y apoyo a quienes somos agredidas por este tipo de violencia.


Igualmente a las líneas oficiales, como la línea de la Policía o la línea púrpura han sido ineficientes; han colapsado por la cantidad de personas que las buscan y parten del supuesto de que todas las mujeres tienen acceso a un teléfono, tienen acceso fácil estás estas formas de información y pueden llegar rápidamente a lo que están proponiendo.


Ignoran a todas las mujeres que viven en la ruralidad, a las mujeres que viven en la periferia de la ciudad, a las mujeres en condición extrema de pobreza, a las mujeres a las que la violencia no es física sino es un control total, entonces no pueden acceder a redes a medios para hacer ese tipo de contacto y obviamente ignora a mujeres que se salen de la heteronormatividad, entonces ignora todas las identidades sexuales no binarias, como las mujeres trans.


En Perú están utilizando call centers para que puedan atender todas las llamadas de emergencia por casos de violencia contra la mujer y violencia intrafamiliar. Esa sería una buena solución y una buena propuesta a la situación que se está viviendo actualmente.


En este momento son clave las redes de apoyo y las redes de cuidado que entre mujeres mismas tejemos y que otras organizaciones, o iniciativas, o asociaciones sociales están proponiendo, como lo es la aplicación ellas de la red de mujeres, o las sugerencias e incluso las alternativas y las propuestas que parten de las propias comunidades, como esta iniciativa de pedir maquillaje para que des un aviso de que estás viviendo con tu agresor y que estás en una situación de alto riesgo.


Si bien es responsabilidad del Gobierno, quiero hacer énfasis en esto: nosotros no podemos desligar de esa responsabilidad al Gobierno pues es el que tiene que reconocer esas formas creativas que han surgido y apoyarlas y permitir que se amplíen para que se amplíen también esas formas de cuidado que tenemos entre nosotras y para que podamos realmente atacar un problema que afecta a una franja bastante específica.


Pero no es un problema exclusivo de esta cuarentena, sino que se ha venido dando y se ha exacerbado por la convivencia obligatoria por las preocupaciones económicas, además de toda una serie de supuestos y formas de ser y de relacionarnos que han estado muy incrustadas en nuestra sociedad.


Pares: Se ha evidenciado a través de redes sociales que la Policía de Bogotá, por ejemplo, a unos sectores de la capital llevan clases de rumba o de zumba, música, entretenimiento, etc, y a otros sectores, por ejemplo en el sur de la ciudad, reprimen a la población con ESMAD ¿Qué opina de este comportamiento de la Policía?


L.G.M: El cuerpo de Policía es una de las instituciones que está para mantener las formas de poder y de gobierno que tradicionalmente se han implementado en nuestra sociedad, entonces muchas veces los policías son la cara de lo que piensa la clase política gobernante o las personas que están en la capacidad de tomar decisiones que afectan a toda la población.


Si bien es cierto que sus formas en sí son sumamente violentas y sumamente represivas y toda la historia de la movilización y protesta social nos lo demuestra, siento que ellos simplemente son la representación de cómo nos ven a la población quienes están en las posiciones de poder y que son el resultado final de un verdadero adoctrinamiento y de una educación en la que se responsabiliza a las personas pobres vulnerables y diferentes de los problemas y las condiciones de exclusión que viven.


Por otro lado se sigue premiando a las personas que están en situaciones de privilegio y en posiciones de privilegio, y se reproducen mecanismos para que no se den estas reflexiones. En algunos barrios no se ven trapos rojos y la Policía ofrece alguna alternativa de entretenimiento, así, ellos son un instrumento para profundizar esas desigualdades y para encubrirlas, para silenciar todas las formas de protesta y de movilización, así como los intentos de cambio y la exigencia legítima derechos fundamentales.


Pares: ¿Cuál cree que es el comportamiento social que más se ha evidenciado debido a la cuarentena?

L.M.G: En esta cuarentena se han evidenciado muchos de los peores aspectos de nuestra sociedad. No solo el clasismo, porque como mencionaba, asume que todas las personas estamos en una posición económica que nos permite quedarnos en un tiempo prolongado en nuestros hogares y que tenemos los recursos suficientes para tener un colchón de respaldo, sino también el racismo.


También se han mostrado formas muy agresivas de sanción social ante diferencias cuando ves por las redes sociales y los videos de las personas que hacen reclamos desde sus ventanas a quién está trabajando fuera, sin antes cuestionarse si esa persona tiene qué comer. No sólo es de clase, también puede llegar a ser racismo si estas personas son venezolanas o es una persona que vive fuera de las ciudades.


También hay un profundo odio y negación de esas poblaciones vulnerables y susceptibles que siempre se han querido negar que existen en Colombia. Se niega que hay violencia intrafamiliar, se niega que hay violencia contra las mujeres en los hogares, y las respuestas estatales y mediáticas asumen que tú estás en unas condiciones para responder a esas agresiones.


Siento que ha sido una combinación de múltiples fenómenos que en últimas llevan a la supresión de un otro o una otra, que no se quiere admitir que socialmente existen, no se quiere admitir que hay poblaciones vulnerables, no se quiere admitir la magnitud de la pobreza que hay en el país y que en este momento está afectando a una franja poblacional bastante amplia.


Pares: ¿Considera que se está romantizando la cuarentena?


L.G.M: Sí, la cuarentena se está romantizando porque parte del supuesto de que tú tienes un hogar, de que tú puedes estar con seres queridos o personas cercanas, que tienes comida, servicios básicos, que estás en la capacidad de hacer llevadero este periodo de tiempo en un lugar fijo, cuando en Colombia la población en condición de calle es grande , cuando en Colombia la desigualdad económica ha hecho que la informalidad ocupe más del 50% de las formas de empleo que hay en el país y que sustentan a muchas familias.


En Colombia muchísimas personas no son propietarias del lugar donde habitan, entonces tienen que enfrentarse a las preocupaciones económicas de los servicios del arriendo y la comida y cuando así como hay personas que se preocupan por cómo van a pagar los servicios y el arriendo, muchas personas también viven y dependen de ese arriendo.


Entonces el Quédate en casa asume que la única preocupación o ansiedad que te genera este tiempo es el encierro, pero ignora todas las preocupaciones económicas, ignora las preocupaciones laborales de las personas a las que probablemente les cancelen contratos o se le reduzcan los ingresos.


También hay preocupaciones de supervivencia para las mujeres y las personas que viven con sus agresores, las familias donde hay un agresor que no sólo maltrata la mujer sino los hijos, las familias donde hay una persona enferma que requiere de tratamientos continuos y en este momento no puede acceder a ellos, ignora también incluso el acceso a servicios básicos o pues que en este momento se toman como básicos como la telefonía y el internet.


Muchos de nosotros en este momento estamos trabajando desde la casa, ¿qué pasa si en un momento no nos pagan y no tenemos cómo seguir sustentando el pago al internet?


La cuarentena niega esas diferenciaciones, asume que todos podemos permanecer aquí y asume que todos estamos teniendo una experiencia de la cuarentena, entonces niega las experiencias trans, niega las experiencias indígenas,y las experiencias campesinas donde estas personas que siguen trabajando para sustentar el funcionamiento de las ciudades y asume que las medidas que se están tomando son equitativas y responden a todas las necesidades.