La situación de las mujeres en Afganistán con el regreso al poder del régimen talibán

Por: María Victoria Ramírez Coordinadora de Perspectiva de Género – Pares



No deseo abrir la boca ¿A qué podría cantar? En mí, a quien la vida odia, tanto da cantar que callar. ¿Acaso debo hablar de dulzura cuando siento tanta amargura? Ay, el festín del opresor me ha tapado la boca. Sin nadie al lado en la vida ¿a quién dedicar mi ternura? Tanto da decir, reír, morir, existir. Yo y mi forzada soledad con mi dolor y mi tristeza. He nacido para nada mi boca debería estar sellada. Ha llegado, corazón, la primavera, el momento propicio del festejo. ¿Pero qué puedo hacer si un ala tengo ahora atrapada? Así no puedo volar. Llevo mucho tiempo en silencio, pero nunca olvidé la melodía que no paro de susurrar. Las canciones que brotan de mi corazón me recuerdan que algún día romperé la jaula. Volando saldré de esta soledad y cantaré con melancolía. No soy un frágil álamo sacudido por el viento. Soy una mujer afgana Entiéndase pues mi constante queja.


Escrito por la poeta afgana Nadia Anjuman, asesinada por su esposo y su familia en 2005.