Francisco Trujillo, un luchador de todos los tiempos

Por: Luis Eduardo Celis. Columnista Pares.


La primera vez que escuché sobre Francisco Trujillo fue cuando llegó a mis manos, en 1982, un ejemplar del “Diccionario Sociopolítico elemental” y al año siguiente otro libro de Francisco en coautoría con María Tila Uribe “Desde Adentro”. El primer libro lo escribió estando en la cárcel, el segundo lo escribieron en libertad y en él narran los años pasados en reclusión, junto a su hijo Mauricio Trujillo Uribe, es la memoria de las penurias vividas y la dignidad de enfrentar las dificultades con la certeza de que siempre apostaron por el cambio y la dignidad humana.


El año 1986 tuve la fortuna de conocer a Francisco, a Tila, a Pilar, una de sus hijas, ellos estaban liderando un espacio de acompañamiento a los trabajadores, el Centro de Estudios del Trabajo -CESTRA- y yo estaba vinculado al Instituto Nacional Sindical, el INS, una escuela conformada por organizaciones sindicales y que sigue existiendo. En esos años compartimos diálogos e iniciativas para fortalecer los procesos de formación de la naciente Central Unitaria de Trabajadores, fundada en 1987. En esos años lo vi de cuando en cuando y coincidimos en un interés del cual Francisco fue precursor en Colombia: la salud del trabajador.


Esta semana Francisco ha partido de este mundo a la edad de 96 años. Una partida tranquila y en compañía de su familia; pero nos deja una vida de luchas, compromiso, firmeza en sus convicciones, lealtad a una idea que lo acompañó toda la vida: Colombia debía cambiar para ser una sociedad justa, de equidad, democrática, donde todas las personas, todas las comunidades, tuvieran espacio para desarrollar sus capacidades, ejercer sus derechos, sin exclusiones ni violencias, como ha sido nuestra tradición.