El uribismo se instala en un pedestal moral falso

Por: Luis Eduardo Celis. Columnista Pares.

Colombia está incursa en un proceso de balance de responsabilidades frente a las múltiples violencias que hemos vivido por más de medio siglo y que desafortunadamente siguen presentes en nuestra realidad, con sus desastres cotidianos, que se cobran vidas, la sangre sigue corriendo ahondando las heridas en una sociedad que aún no logra encontrar un camino de democracia de calidad y paz.


Tenemos el más reciente referente para tramitar los derechos básicos de las víctimas y de la sociedad, que es el sistema de justicia, acordado en el acuerdo de paz firmado con las FARC, ese tribunal especial que es la Jurisdicción Especial de Paz, y al cual deben concurrir todos los que tengan responsabilidades en graves crímenes.


Las FARC van a ese tribunal, tienen el deber de concurrir a contar la verdad de sus crímenes y sus responsabilidades, pero para el uribismo eso no es suficiente, descalifican ese mecanismo de justicia y todo es insuficiente, exigen y exigen y se ubican en un pedestal de ética y moralidad, como si el uribismo fuera un actor sin responsabilidades en estas violencias, critican y critican y quieren pasar como los defensores de una democracia y unas instituciones que tiene responsabilidades en las múltiples barbaries, eso hay que señalarlo y discutirlo con serenidad y firmeza.


El uribismo no tiene ninguna autoridad para descalificar el actual proceso de justicia transicional que se vive en Colombia, como lo hace abiertamente todas las semanas y como lo ha hecho en estos días el presidente Duque al criticar la comparecencia de las FARC y sus dirigentes ante el tri