El naufragio de Botero en un mar de crímenes y mentiras

Por: Redacción Pares


«La presión ciudadana y una labor de oposición inteligente y documentada han tumbado un ministro incompetente y complaciente con el crimen y la violación de los derechos humanos.» con este mensaje León Valencia, director de la Fundación Paz y Reconciliación -Pares, explicó la renuncia que presentó esta tarde Guillermo Botero, exministro de Defensa del gobierno de Iván Duque.


Hay un refrán popular en las sabanas de los llanos orientales que indica un final inminente, inevitable: «se le entró el comején» . Desde hace meses, Pares advirtió los fracasos, los crímenes y las mentiras sobre las cuales Botero construyó un proceder ministerial y una doctrina militar que buscó un enemigo interno y la criminalización de cualquier asomo de protesta y oposición. Hoy, esa estructura que levantó el exministro se le vino encima, ya no podía sostenerse más. Era sólo una cáscara que por dentro estaba vacía, comida por el comején, que como la verdad de los muertos, es implacable.


Botero, los hechos son tercos


El primer hecho fue el asesinato de Dimar Torres, un desmovilizado del ahora partido Farc, quien habría sido torturado. Inmediatamente se conoció el homicidio, el ministro se apresuró a decir que había muerto en medio de un forcejeo, sin embargo, apenas, horas después, se supo que no hubo forcejeo y que serían varios militares los que participaron en un homicidio, que además habría sido planeado. En otras palabras, el ministro no solo dijo mentiras, si no que quedó como cómplice al intentar encubrir un homi