El feminicidio: un problema de seguridad ciudadana

Por: Isaac Morales Pérez. Coordinador de la línea de seguridad urbana y crimen organizado, Pares.


De acuerdo con el Observatorio de Violencia contra la Mujer de la Fundación Feminicidios Colombia, en 2019 se registraron 260 casos de feminicidio en todo el país y en lo que va corrido del 2020 se han presentado 11 casos. El más reciente se dio el pasado viernes en Bucaramanga, cuando Argemiro Alberto Urrego Carmona, asesinó a puñaladas a Angie Paola Cruz Ariza con quien había mantenido una relación sentimental y a Manuela Betancourt Vélez amiga de Angie Paola, ambas estudiantes de la Universidad Industrial de Santander-UIS.


Este doble feminicidio ha escandalizado a buena parte del país, sin embargo, este tipo de hechos se han vuelto algo común y de ligero consumo en los titulares y en las redes sociales, no se nota un abordaje integral por parte de las autoridades y del Estado mismo frente a este tipo de hechos.

El feminicidio se encuentra tipificado en el código penal colombiano, a raíz del macabro episodio del que fue víctima Rosa Elvira Cely, una mujer que fue agredida, violada y asesinada en el Parque Nacional en 2012, hecho que despertó el rechazo nacional y que casi tres años después inspiró la expedición de la Ley 1761 de 2015.


A esta tipificación Colombia llegó tarde ya que desde mediados de los 2000 en otros países de América Latina se había declarado el Feminicidio o el Feminicidio como un hecho punible; el código penal define el Feminicidio cuando se le causa la muerte a una mujer por su condición de ser mujer y enuncia una serie de agravantes; vale la pena aclarar que no todos los homicidios de mujeres resultan ser feminicidios, tiene unas causas contextuales para definirse como tal.