• Luis Eduardo Celis

Cuba y su compromiso con una Colombia en paz

Por: Luis Eduardo Celis


El pasado domingo 02 de octubre salió de Cuba la delegación de diálogos del ELN que había permanecido en la isla desde abril de 2018, cuando el gobierno colombiano del expresidente Santos y el ELN le solicitaron al gobierno cubano la instalación de esa mesa de diálogos y negociaciones en La Habana, luego de que el presidente Lenin Moreno dio por finalizada la participación de Ecuador como garante y solicitó a los negociadores salir del territorio ecuatoriano. En pocas palabras, llegamos a Cuba por que nos echaron, así fue.

Con la salida de Cuba de la delegación del ELN, se cumple un compromiso pactado y que fue desconocido por el gobierno del expresidente Iván Duque, el compromiso de que la delegación del ELN se puede mover con el acompañamiento de los países garantes, en condiciones de plena seguridad.

El lunes 03 de octubre, el presidente Gustavo Petro le dijo en la casa de Nariño al secretario de Estado de los Estados Unidos, Antony Blinken, que el Gobierno Colombiano consideraba una injusticia que Cuba fuera incluida en la lista de organizaciones patrocinadoras del terrorismo por el hecho de estar apoyando a Colombia en su esfuerzo de paz y que solicitaba su exclusión de esa lista, lo cual es lo mínimo que podía hacer ante tamaña injusticia.

Cuba ha sido enormemente solidaria y comprometida con una Colombia en paz, siempre debemos tenerlo presente y expresar nuestra gratitud ante tanto trabajo, juicio y rigor con el que han trabajado por décadas.

Fidel Castro dijo en la Cumbre de Países No Alineados en octubre de 1995 en Cartagena que el tiempo de las rebeliones armadas había llegado a su fin en Latinoamérica y que abogaba por los procesos de paz con las guerrillas colombianas, que Colombia podía contar con Cuba en lo que se considerara pertinente y a fe que han cumplido con este ofrecimiento de manera generosa, pagando por ello altos costos en años recientes.

En el proceso de paz del Caguán entre el gobierno del expresidente Pastrana y las FARC, Cuba estuvo presente. Igualmente fueron protagónicos durante aquél gobierno en los intentos de conversaciones con el ELN, hasta el punto de ser anfitriones en enero de 2002 de una Cumbre de Paz entre el ELN, el Gobierno Colombiano y una delegación numerosa de dirigentes políticos y sociales colombianos que durante tres días deliberaron sobre la perspectiva de una Colombia en paz, con la presencia del exmandatario Fidel Castro.

Castro se involucró de manera personal en este esfuerzo de paz y no fueron pocas las iniciativas que desplegó para que las negociaciones con las FARC y el ELN fueran hacia adelante, la paz de Colombia fue uno de los temas a los que se consagró de manera decidida y apasionada, como todo en él, lo cual está recogido en su libro La Paz en Colombia, publicado en 2008, en el que detalla todo el esfuerzo de Cuba y que luego vendría mucho más hasta nuestros días.

Sin Cuba no hubiera sido posible el importante Acuerdo de Paz construido con las FARC en territorio cubano entre 2012 y 2016. Sin Cuba y su firme compromiso de hacer respetar el protocolo cumplido al pie de la letra el pasado domingo, no tendríamos hoy la perspectiva de un proceso de paz con el ELN. Fue por el estricto apego del gobierno cubano al cumplimiento de un compromiso de Estado (que el gobierno del expresidente Duque desconoció) que hoy tenemos nuevamente la perspectiva de un acuerdo de paz con el ELN. Nunca dudamos que Cuba no faltaría a su palabra de cumplir con la legalidad y extraditaría a la delegación de diálogo del ELN, como lo solicitó de manera insistente, arbitraria e ilegal el nefasto gobierno de Iván Duque y lo que le dio la excusa perfecta a la administración del expresidente Trump para volver a atropellar a la digna Cuba.

Cuba ha sido fiel socio para una Colombia en paz, debemos apoyar en todo lo que nos sea posible a Cuba y en eso ahora vamos a tener el mejor embajador para seguir trabajando de manera conjunta por tantos temas que nos unen, el embajador José Noé Ríos, con seguridad que seguirá estrechando los lazos de hermandad que nos unen.

 

*Las opiniones expresadas en esta publicación son de exclusiva responsabilidad de la persona que ha sido autora y no necesariamente representan la posición de la Fundación Paz & Reconciliación al respecto.