"Aterra el silencio de las autoridades en el Cauca"

Por: Laura Cano, periodista Pares.


El Cauca ha sido históricamente unos de los departamentos más afectados por los enfrentamientos entre distintos grupos armados que luchan por el control y dominio del territorio. Esto, principalmente, porque esta región del país tiene rutas estratégicas y corredores utilizados por el narcotráfico como salidas al Pacífico, y además porque ha vivido un olvido estatal que ha facilitado la presencia de estos actores en el departamento.


Allí, los municipios que han sufrido un recrudecimiento de violencia luego de la firma del Acuerdo de Paz y principalmente desde el año 2017, son Argelia y el Tambo. En estas zonas operaban los frentes 29 y 60 de la antigua guerrilla de las Farc y el ELN con el Frente José María Becerra. Con el proceso de desmovilización del primer grupo, el segundo expandió su control del territorio, siendo hoy el actor dominante.


En este contexto han llegado otras estructuras armadas que han realizado combates con el ELN, con el fin de ser quienes lideren las dinámicas de este punto del país. Por un lado, un grupo postFarc del anterior Frente 6, autodenominado Carlos Patiño y otro, del antiguo Frente 29, conocido como Frente Estiven González. A esto se le ha sumado la presencia del Clan del Golfo con una estructura criminal de tercera generación que se designa como “Héroes de la Cordillera”.


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