Viva el paro nacional de maestros. Viva la lucha sindical



El paro nacional del magisterio cumple más de una semana, miles de maestros están en paro, cientos de miles de estudiantes sin clase y no se ve una solución a la vista. La protesta de los maestros no podría ser más justa; lo que se pide es una nivelación salarial dentro de un sistema inequitativo. Además se propende por la mejora general del sistema de educación. Vamos a poner tres ejemplos.

El tema de la nivelación salarial se resume en lo siguiente. Un maestro, en la medida que es un funcionario público, debería devengar el mismo salario que cualquier otro funcionario público con el mismo nivel de formación. Es decir, dentro de un sistema equitativo las personas con una misma base de formación académica y con unas capacidades profesionales similares deberían ganar un salario igual. Pero eso no ocurre en el sistema público colombiano. El salario de enganche o de entrada para un educador en Colombia está alrededor de 1.400.000 pesos. Dentro del grado más alto y después de 25 años de trabajo y de una formación constante, un maestro podría llegar a ganar 3.2 millones de pesos.

En cualquier otra entidad del orden nacional, esa misma persona que gana 1.4 millones como salario inicial de maestro podría ganar entre 2.3 y 2.8 millones de pesos. De hecho, el sistema es tan inequitativo que los maestros indígenas o etno-educadores ni siquiera llegan al salario de enganche y nunca llegan a tener derecho a ser nombrados en propiedad, siempre están condenados a ser provisionales. La nivelación salarial más justa no puede ser. Otro de los ejemplos en que en la mayoría de zonas rurales del país, o las más alejadas, la cobertura en educación se hace por medio de la tercerización. Lo ideal sería que en esas zonas se contratarán maestros por 10 meses.