¿Una nueva guerrilla o bandolerización?

Foto: Carol Sánchez

Por: Ariel Ávila, subdirector – Pares

Más de 1.300 exguerrilleros de las antiguas FARC han reincidido, se agrupan en 22 estructuras postFARC, operan en 54 municipios del país y, desde hace poco más de un mes, varios mandos medios han desertado del proceso de paz. La inseguridad jurídica y el fracaso de la política de reincorporación socioeconómica son la explicación. La pregunta es cuál es el futuro de estos grupos y en general de los reincidentes. La respuesta no es sencilla, pero a la luz de la historia del país hay dos opciones: o se forma una nueva guerrilla o estos grupos entrarán en un proceso de bandolerización.

Las posibilidades de una nueva guerrilla dependen de tres cosas. Por un lado, la cantidad de mandos medios y altos que se vayan a estos grupos postFARC. Si uno o dos mandos altos y, al menos, 20 mandos medios se unen a estos grupos las posibilidades de expansión y consolidación de mandos militares y políticos posibilitarán la estructuración de un grupo jerárquico.

Un segundo factor que potenciaría las posibilidades de una nueva guerrilla es la capacidad de articulación de estos 22 grupos. De ellos, alrededor de nueve ya se han agrupado bajo el liderazgo de ‘Gentil Duarte’, los demás apenas si mantienen una comunicación. De tal forma que de ampliarse la alianza las posibilidades de una nueva guerrilla aumenta. El tercer factor es la durabilidad de los mandos dentro de la nueva organización armada. Es decir, si los mandos son capturados o dados de baja en 12 o 18 meses es muy difícil que la nueva organización cree cuadros de reemplazo. Hoy uno de los grandes problemas de la disidencia del sur oriente del país es que aunque tiene capacidad de reclutamiento, no ha podido crecer por ausencia de mandos.