Una decisión difícil



El Centro Democrático, el próximo domingo, anunciará si se irá por la abstención o votará No en el plebiscito por la paz. La decisión no es fácil de tomar para ellos, de hecho, se están jugando su futuro como partido y como opción de poder.

El tema es que el día que gane el ‘Sí’ en el plebiscito no sólo desaparecerán las FARC como organización armada, sino que el Centro Democrático también podría desaparecer como partido político, y en el 2018 pasaría a ser un pequeño partido con no más de 5 o 6 senadores. Algo insignificante lapa el país y el ex presidente Uribe.

Si el ex presidente y actual senador Uribe escoge que se abstiene, queda claro que no se hará contar en las urnas y por tanto no catapultaría su posición política para el 2018.

Además, permitiría que la campaña por el ‘Sí’ no tuviera un contrincante visible y posibilitaría que la diferencia entre ambos resultados fuese amplia. Sobre todo, al abstenerse, derrumbaría su propio andamiaje político.

Como se sabe al soporte financiero del partido, así como a sus principales líderes regionales, no les gusta el proceso de paz y se oponen a él con un discurso ideológico. En verdad lo que los motiva a tal oposición son asuntos de interés económico.

Gran parte de estos liderazgos se quedaron con la tierra despoja a los campesinos durante los años más fuertes de confrontación militar en el país (1995-2005).

Estos sectores saben que si hay paz, les toca devolver la tierra robada y entrar a un proceso de justicia, que es transicional, pero en todo caso de justicia. Por ejemplo, la semana pasada el senador Uribe envió una carta en la que habría un espacio para el ingreso del Centro Democrático al proceso de paz. En dicho documento, ponía una serie de condiciones.