• Redacción Pares

Un gobierno sin voluntad para escuchar al Cauca

Por: Redacción Pares


La minga es la unidad indígena social y popular, y así es como se ha denominado la movilización social en el Cauca: Minga Social por la Defensa de la Vida, el Territorio, la Democracia, la Justicia y la Paz; que representa el trabajo comunitario realizado en el territorio, y que convoca a tejer ciudadanía y democracia.


Esta protesta social exige el cumplimiento de más de mil acuerdos incumplidos, no solamente en este gobierno, sino en los anteriores. Los pueblos indígenas, campesinos, afros, sectores populares y organizaciones sociales, exigen que el gobierno colombiano, por fin, garantice la convivencia, el desarrollo y la profundización de la democracia mediante el cumplimiento de lo establecido en los acuerdos de paz firmados en 2016.


Exigencias de la minga


Una de las exigencias es la inclusión del plan cuatrienal realizado por la comisión mixta del decreto 1811 en el Plan Nacional de Desarrollo -PND, en el que el capítulo étnico no aparece sino como un simple anexo.


Al mismo tiempo la reforma a la ley 160, las ZIDRES, el uso de glifosato y el modelo extractivo minero energético que hoy da vía libre al fracking, son medidas que van contra el derecho de ley de origen a la consulta previa.


Adicionalmente esta movilización se une en defensa de la JEP y el Acuerdo de Paz que hoy corren el peligro de hacerse trizas, ya que los reparos presentados por el Presidente son una amenaza real contra con el acuerdo de paz, tal y como lo aseguran analistas y expertos.


Según investigación realizada por Pares, el conflicto armado y social en el Cauca ha estado atravesado por la disputa de la tierra. Tan solo en el primer mes del año, cerca del 20% de todos los hechos violentos contra líderes y lideresas del país se han concentrado en esta parte del suroccidente del país.


Se requiere la presencia del presidente Duque


En este momento se está requiriendo la presencia del Presidente Iván Duque para plantear los temas que afectan al territorio y la población, y presentar alternativas desde los planes de vida de las distintas comunidades.


En esta minga no solo están presentes los pueblos indígenas pertenecientes al Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC), sino también el Consejo Regional Indígena de Caldas (CRIDEC) y el Consejo Regional Indígena del Huila (CRIHU).


Adicionalmente, participan más de 10 cabildos del departamento del Valle del Cauca, y sectores campesinos, agrupados en el Proceso de Unidad Popular del Suroccidente Colombiano (PUPSOC) y el Coordinador Nacional Agrario (CNA).


En tal sentido la minga expresa que el Presidente Iván Duque le está mintiendo a la movilización del suroccidente colombiano y al país por estas cuatro razones:


  1. El presidente manifiesta un dialogo abierto y se rehúsa a hacerlo.

  2. Nos genera desconfianza porque no utilizó el canal de interlocución que él mismo delego.

  3. Se protocolizó un capítulo especial para comunidades indígenas en la consulta previa del Plan Nacional de Desarrollo, pero la propuesta de ley presentada por el Gobierno Nacional al Congreso de la República del capítulo étnico y las consideraciones sobre el cumplimiento del decreto 1811 y el plan cuatrienal no aparecen y solamente se encuentran como un anexo.

  4. Se acordó de que no habría hostigamientos, ni represión, ni sobre vuelo de helicópteros y aviones, pero durante las noches siguen los sobrevuelos incluso con lanzamiento de luces de bengalas.

Reclamos sobre asuntos políticos y estructurales


Las organizaciones pertenecientes a esta movilización que se desarrolla desde el 10 de marzo en el sur del país, indican que «Tanto bombardeo de desinformación masiva, sistemática y mediática tiene el intento de romper, invisibilizar, deslegitimar, desgastar y justificar una violenta arremetida.»

Por último, la el Consejo Regional Indígena del Cauca, una de las organizaciones presentes en esta manifestación, declara:


«Queremos demostrar que nuestra minga no se encuentra solo en la plano reivindicativo sino que apunta a temas políticos y estructurales que ponen en disputa el modelo capitalista, rentista y corrupto de las élites que manejan este país desde hace 200 años.»