«Se tumbó un símbolo de violencia en un lugar sagrado»

Por: Laura Cano. Periodista Pares.


“Pero las víctimas, los pueblos nativos que tienen por costumbre recordar la historia para construir desde ello, no olvidaron y esperaron con la paciencia que les caracteriza. Su tiempo, es diferente al nuestro, y la etnia, a la que el establecimiento tenía por “la más pacífica”, vino y en un acto de fuerza derribó el símbolo del poder español empotrado en su lugar sagrado”.


Walter Aldana, cofundador del movimiento campesino del Cima, ex-asesor de paz del Cauca y columnista social y político.


En la tarde del pasado 16 de septiembre videos, fotos y noticias empezaron a circular mostrando cómo había sido derribada por indígenas de la comunidad Misak, la estatua de Sebastián de Belalcázar ubicada en El Morro del Tulcán de la ciudad de Popayán. El sentir: dignidad, la misma que nunca se debería negociar y la que siempre debería ser transversal en los relatos que narran nuestra historia, que construyen memoria.


Hay que decir que la estatua de Belalcázar había llegado a este lugar de la Ciudad Blanca, como lo contó Walter Aldana en palabras del antropólogo Hernán Torres, “en el marco de la celebración de los 400 años de Popayán, cuando se acord