Presidenciales 2018: A esto le falta ambiente

Por: Gonzalo Duarte, Investigador de la Línea Conflictos Asociados al Desarrollo


Desde hace meses la opinión pública está volcada sobre el futuro del país. Las discusiones se agudizaron con la elección de un congreso parcialmente renovado y unas elecciones presidenciales bastante polarizadas en la que los candidatos se han concentrado en distanciarse uno del otro en función del juego electoral. Esta situación dirige a los colombianos a la encrucijada de elegir entre posiciones que se presentan como radicalmente diferentes, casi irreconciliables. Pero, ¿cuál puede ser el punto común en el que todos los candidatos presidenciales estarían de acuerdo?

Y la respuesta es que a esto le falta ambiente. Seguramente la totalidad de los candidatos responderían positivamente a la pregunta sobre si es importante proteger el medio ambiente, pero carecen de profundidad con respecto a cómo hacerlo y cuál debe ser el rol del sector extractivo, si es que lo tiene. Adicionalmente, se debe entender que este sector se presenta de manera diferenciada a lo largo y ancho del país, ya que no solo está compuesto por las grandes multinacionales mineras de abultadas billeteras, también lo conforman comunidades que tradicionalmente se han dedicado a esta actividad. Un ejemplo concreto de esto es el páramo de Santurbán en Santander. 

Al lado del páramo de Santurbán se encuentran Vetas y California, municipios de vocación minera donde coexistían mineros tradicionales, empresas locales y multinacionales. Pero ahora tal vocación está en riesgo por la Resolución 2090 del 2014 del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, la cual, tomando lineamientos del Instituto Alexander von Humboldt, determinó un área de 98.954 hectáreas en la que no se puede hacer minería. Esta delimitación tuvo por resultado que el 73% del territorio del municipio de Vetas quedara sobre la línea de páramo, la cancelación de operaciones de las empresas mineras allí presentes y que el 51% de la población, tradicionalmente dedicada a esta actividad, resultara desempleada.

Tal situación generó una crisis social de gran magnitud, y dejó a la población frente a la encrucijada de: irse del municipio o dedicarse al galarfardeo, que consiste en entrar en las vetas abandonadas y buscar los metales remanentes que haya en la montaña, una actividad que puede afectar negativamente al e