Otra vez el glifosato

Por: Naryi Vargas, investigadora de la Línea Conflicto, Paz y Postconflicto

El más reciente monitoreo de cultivos de uso ilícito realizado por la UNODC registra que en 2017 se sembraron 177.000 hectáreas de coca en Colombia.  Lo que representa un aumento del 17% con respecto a las cifras de 2016. Nariño sigue siendo el departamento con las mayores cifras y Tumaco, a pesar de la disminución en un 16% de los cultivos, el municipio con mayor concentración. Los municipios más afectados son Tumaco, Tibú, Puerto Asís, El Tambo, El Charco, Barbacoas, El Tarra, valle del Guamuez, Sardinata y Orito, es decir, los mismos 10 que han figurado en la lista durante los últimos años. Sólo hubo un cambio con respecto al 2016, cuando San Miguel (Putumayo) integraba esa lista en lugar de El Charco. En estos municipios se concentra el 44% del total de los cultivos a nivel nacional, 5% menos que el año pasado, cuando representaban el 49%.

El mayor aumento se registró en los departamentos de Antioquia, Putumayo, Norte de Santander y Cauca. Uno de los casos más preocupantes es el de Antioquia, en el que los cultivos pasaron de 8.855 has a 13.681, es decir, un aumento del 55%. Ese hecho fue el motivo por el cual el Gobernador de ese departamento, Luis Pérez, solicitó la implementación de un “plan piloto” de fumigación de glifosato con drones. El mandatario adquirió con recursos de la gobernación dos drones que serán utilizados en los municipios de Valdivia, Cáceres, Caucasia, El Bagre, Nechí y Tarazá, los cuales registran el mayor número de hectáreas en Antioquia.

De esta manera se materializa oficialmente la promesa de Iván Duque y su ministro de Defensa de volver al glifosato. Luego de 3 años, volvemos a esa vieja y probada fórmu