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ONU advierte «hambrunas de proporciones bíblicas»

Por: Redacción Pares


El Programa Mundial de Alimentos -PMA, de la ONU advirtió este martes que si el mundo no se prepara actúa de inmediato frente a la pandemia del coronavirus y sus efectos económicos, sobre todo en los países más pobres, podrían enfrentar múltiples hambrunas de proporciones bíblicas en unos pocos meses. Así lo indicó este martes David Beasley, Director Ejecutivo del Programa Mundial de Alimentos de la ONU. Estamos al borde de una pandemia alimentaria, señaló el alto funcionario desde Nueva York.


El número de personas que sufren hambre aguda podría doblarse este año hasta alcanzar los 265 millones debido a la crisis económica provocada por la pandemia de coronavirus, ha alertado el Programa Mundial de Alimentos. 135 millones de personas experimentaron esta inseguridad alimentaria extrema en 55 países en 2019.


En mis conversaciones con los líderes mundiales en los últimos meses, antes de que el coronavirus se convirtiera en un problema, decía que en 2020 enfrentaríamos por varias razones la peor crisis humanitaria desde la Segunda Guerra Mundial, señaló Beasley.


Con COVID-19, indicó el experto, no solo estamos enfrentando una pandemia mundial de salud sino también una catástrofe humanitaria global. Millones de civiles que viven en naciones afectadas por conflictos, incluidas muchas mujeres y niños, se enfrentan a ser empujados al borde del hambre, con el espectro de la hambruna como una posibilidad muy real y peligrosa.


Esto suena realmente impactante, pero déjenme darles las cifras: 821 millones de personas se acuestan con hambre todas las noches en todo el mundo, con hambre crónica y, como lo muestra el nuevo Informe global sobre crisis alimentarias 2020 publicado hoy, hay otros 135 millones de personas enfrentando niveles de inseguridad alimentaria altos. Eso significa que 135 millones de personas en la tierra se acercan al borde de la inanición. Pero un análisis del Programa Mundial de Alimentos, a raíz del coronavirus, muestra ahora que otros 130 millones de personas podrían ser empujadas al borde de la inanición para fines de 2020. Eso suma en total 265 millones de personas.

El director de la organización mundial hizo un llamado para que los bienes humanitarios y el comercio continúen fluyendo a través de las fronteras, porque son el sustento de los sistemas alimentarios mundiales y de la economía mundial.


Las acciones que tomemos, explicó Beasley, determinarán nuestro éxito o fracaso en la construcción de sistemas alimentarios sostenibles como la base de sociedades estables y pacíficas. La verdad es que no tenemos tiempo de nuestro lado, así que actuemos sabiamente y actuemos rápido. Creo que, con nuestra experiencia y asociaciones, podemos reunir a los equipos y los programas necesarios para asegurarnos de que la pandemia de la COVID-19 no se convierta en una catástrofe humanitaria y de crisis alimentaria


El panorama en América Latina


La pandemia del coronavirus está impactando en las economías de América Latina y el Caribe a través de factores externos e internos cuyo efecto conjunto conducirá a la peor contracción que la región ha sufrido desde 1914 y 1930.


Según las últimas estimaciones de la Comisión Económica de las Naciones Unidas para América Latina y el Caribe, se prevé una contracción regional promedio del 5,3% para 2020 por encima del 5% que se registró durante la Gran Depresión en 1930 y el 4,9% que se anotó en 1914.


Ya desde antes de la pandemia, América Latina y el Caribe acumulaba casi siete años de bajo crecimiento, con un promedio de un aumento del 0,4% del PIB entre 2014 y 2019.


Las proyecciones también anticipan un importante deterioro de los indicadores laborales en 2020.

La tasa de desempleo se ubicaría en torno a 11,5%, un aumento de 3,4 puntos porcentuales respecto al nivel de 2019, que era del 8,1%. De esta forma, el número de desempleados de la región llegaría a 37,7 millones.


Asimismo, la elevada participación de las pequeñas y medianas empresas en la creación del empleo, que representan más del 50% del empleo formal, aumenta los impactos negativos, pues este sector ha sido duramente afectado por la crisis, mientras que la desigualdad de género se acentuará con medidas como el cierre de las escuelas, el aislamiento social y el aumento de personas enfermas, pues aumentará la sobrecarga de trabajo no remunerado de las mujeres.


Por otro lado, la caída de 5,3% del PIB y el aumento del desempleo tendrán un efecto negativo directo sobre los ingresos de los hogares y su posibilidad de contar con recursos suficientes para satisfacer las necesidades básicas.


En ese contexto, la tasa de pobreza en la región aumentaría en un 4,4% durante 2020 al pasar de 30,3% a 34,7%, lo que significa que 29 millones de personas quedarían en situación de pobreza. Por su parte, la pobreza extrema crecería en 2,5% pasando del 11,0% al 13,5%, lo que representa un ascenso de 16 millones de personas.


La crisis que sufre la región este año 2020, con una caída del PIB de -5,3%, será la peor en toda su historia. Para encontrar una contracción de magnitud comparable hace falta retroceder hasta la Gran Depresión de 1930 (-5%) o más aún hasta 1914 (-4,9%). Se prevé un fuerte aumento del desempleo con efectos muy negativos en pobreza y desigualdad, dijo Alicia Bárcena, la secretaria ejecutiva de la CEPAL.