“Nos dijeron que éramos alarmistas”: crimen de Mateo López

Por: Laura Cano, Periodista Pares.


“A las personas trans nos están matando”, esa fue una de las consignas que se tomaron las calles de ciudades como Popayán, Medellín, Tunja y Bogotá el pasado 03 de julio. Como una radiografía de esa frase y como representación de los motivos que no permiten abandonar cada una de las luchas de las personas trans, un día después de las movilizaciones se conoció sobre el asesinato de Mateo López, hombre trans.


Mateo, de 25 años, era líder social en Circasia, Quindío, y como paradoja, fue asesinado justo en uno de los espacios donde su liderazgo cobraba vida y en una de las actividades por las que la comunidad lo conocía; el compartir el alimento, que se había convertido para él en uno de los actos para llamar la atención hacia la necesidad de garantizar el alimento como bien común, como derecho básico que debería ser protegido sin restricción alguna.


Hoy, Mateo López deja un camino andado por la lucha de los derechos en los barrios populares, por la dignidad de las personas que desde la diversidad han sentado palabras y hechos para poder ser sin miedo. Mateo también es otra persona asesinada que deja una estructura que pareciera criminalizar a las y los trans, que en ese sentido ha puesto una realidad, como, por ejemplo, que la expectativa de vida para ellas y ellos sea de aproximadamente 35 años.


Ante esta situación ocurrida en Circasia, Quindío, Pares habló con Nathaly Camargo, lideresa de OSIGD Diverso, y quien adelantaba t