No avanza la sustitución de cultivos ilícitos en Nariño

Por: Mateo Quintero, Redacción Pares


En Nariño, las familias inscritas en el Programa Nacional Integral de Sustitución de Cultivos de uso Ilícito (PNIS) se encuentran inconformes. Esto se debe a varias problemáticas que vienen desde la falta de financiamiento por parte del Estado, hasta problemáticas internas del programa. Sin embargo, el problema de la sustitución ―forzada o voluntaria― proviene de un asunto de perspectiva que ha cambiado en el periodo Santos y en el periodo Duque.

En el Acuerdo de Paz se estableció que se haría una Reforma Rural Integral para transformar de manera integral las condiciones de vida de las comunidades rurales, mediante la superación de la pobreza y de la brecha entre el campo y la ciudad. Así se estableció el PNIS como programa para ejecutar procesos de construcción y desarrollo participativos a través de asambleas comunitarias.

Sin embargo, el actual presidente de la República, Iván Duque, más allá de la erradicación voluntaria de cultivos, ha promovido la sustitución forzada. Esto es cada vez más claro, al afirmar que se retomará la aspersión aérea para la erradicación. Además, el Ministro de Defensa, Guillermo Botero, ratificó esta posición al decir públicamente hace una semana que “es importante la aspersión aérea para no arriesgar la vida de los policías”, refiriéndose al policía que murió debido a una mina antipersonal el 29 de octubre de este año.

Esto ha hecho que el empalme y las perspectivas entre el anterior y el actual gobierno sean cada vez más disímiles. Lo que afecta directamente el proceso de sustitución de cultivos ilícitos. Según la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), de los 64 municipios que tiene Nariño, 27 tienen afectación por coca. Es el departamento con mayor cantidad de cultivos de coca desde el 2003, y para 2017 acumulaba un total de 45.734,6 hectáreas, es decir, el 26% del total nacional. Además, recientemente, el representante de la UNODC, Bo Mathiasen, aseguró que “en Nariño existe la misma cantidad de hectáreas de coca de las que existen en Perú”.