Ministerio del Deporte, María Isabel Urrutia

Línea Democracia y Gobernabilidad


Es licenciada en educación física y deporte con énfasis en pedagogía de la Corporación Universitaria Adventista de Medellín. Además, cuenta con especializaciones en derechos humanos y de la mujer de la Escuela de Género de la Corte Penal Internacional y en Derechos Humanos, y de género de la Corte Interamericana, en Washington.


Con una gran habilidad para el lanzamiento de disco, su nombre comenzó a tener un gran reconocimiento en 1980 cuando ganó una medalla de oro en el Campeonato Sudamericano Juvenil de Atletismo. A partir de esa medalla siguió ganando más preseas en juegos sudamericanos, bolivarianos, centroamericanos e iberoamericanos con el lanzamiento de bala o disco. Así, logró clasificar, por primera vez, a los Juegos Olímpicos de Seúl, Corea del Sur, en 1988.


Tras los juegos de 1988 pasó del lanzamiento de disco y bala a practicar la halterofilia o levantamiento de pesas. Practicando este nuevo deporte, gracias a su compromiso deportivo, siguió ganando medallas en los campeonatos mundiales de halterofilia, hasta que en el 2000 el deporte fue incluido en los Juegos Olímpicos de Sídney, Australia. En esa edición consiguió el primero oro para Colombia en unos Juegos Olímpicos, obteniendo un gran reconocimiento a nivel nacional.


Con su creciente popularidad, aspiró en 2002 a una de la curules especiales de las comunidades negras, con aval del movimiento Alianza Social Afrocolombiana, llegando a obtener 40.968 votos y revalidando esa curul en 2006. Su agenda legislativa como congresista estuvo orientada hacia el reconocimiento y potencialización del deporte, aunque la gran mayoría de sus proyectos de ley fueron archivados.

Desde su corporación buscó que los medallistas olímpicos tuvieran reconocimiento e incentivos, crear el Sistema Único de Acreditación y Certificación del Sistema Nacional del Deporte, reconocer el papel de entrenador en el Sistema Nacional del Deporte, entre otros. A su vez, participó de proyectos como el que buscaba adicionar al Código Penal sanciones penales a los actos discriminatorios en materia racial, nacional, cultural o étnica.

Tras buscar en 2010 revalidar su puesto en la Cámara de Representantes y no conseguirlo, en 2011 aspiró a la Alcaldía de Cali con aval del Polo Democrático, pero los cerca de 90 mil votos que obtuvo no le bastaron para quedar elegida. Luego del intento fallido para quedar en la Alcaldía de Cali, sonó como directora del Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD) durante la administración de Gustavo Petro como alcalde de Bogotá, pero no cumplió con los requisitos para ocupar el cargo. Tras ello, en 2014 volvió a aspirar a la Cámara de Representantes con el aval de su movimiento Asodeportes, pero solo consiguió 1.800 votos. En las elecciones de 2015 aspiró al mismo cargo con aval del Movimiento Alternativo Indígena Social (Mais), logrando apenas 6.476 votos.

Tras los intentos de volver a la Cámara de Representantes y aspirar a la Alcaldía de Cali no volvió a ocupar un cargo público hasta que el pasado 7 de agosto el presidente Gustavo Petro la nombró ministra del Deporte. Tras el proceso de empalme y su respectivo informe, las tres políticas del gobierno del expresidente Iván Duque alineadas con el de Gustavo Petro (semáforo verde) en materia deportiva son:

  1. El apoyo a la educación física extraescolar y el deporte formativo para la infancia, adolescencia y juventud a nivel nacional.

  2. Apoyo a la infraestructura deportiva, recreativa y de la actividad física a nivel nacional, de la mano con el apoyo a la organización de eventos deportivos para la preparación de atletas y la promoción del deporte nacional.

  3. Desarrollo del Sistema Olímpico y Convencional y del Sistema Paralímpico para el posicionamiento y liderazgo deportivo nacional.

Por su parte, las políticas que el gobierno de Gustavo Petro no continuará, porque no van acorde con su proyecto político (semáforo rojo) son:

  1. El apoyo a la infraestructura deportiva, recreativa y de la actividad física a nivel nacional en los que se han hecho hallazgos de corrupción, que suman 41 proyectos.

  2. El apoyo a la inspección, vigilancia y control a nivel nacional, ya que para el nuevo gobierno esta debe ser desarrollada con independencia por las superintendencias.