«Me dijeron que tenía una hora para desocupar la región»

Por: Sergio Saavedra y Mateo Quintero – Redacción Pares


“Me dijeron que tenía una hora para desocupar la región, que allá no me querían más”, estas fueron las palabras de hombres de las autodenominadas Autodefensas Gaitanistas de Colombia que, dice Ever Ramos Gallego, presidente del consejo comunitario de la vereda Riociego, en Riosucio, lo han tenido marginado de su comunidad desde el pasado martes 30 de octubre. Mientras busca apoyo institucional para preservar su vida, denuncia sobre la crisis de violencia que sufre este municipio del norte de Chocó.

«Fíjese, el día 30 de octubre llegaron unos paramilitares a la comunidad, identificándose como Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC), me amenazaron con matarme si no me iba de la comunidad. Cerca había un grupo pequeño de exguerrilleros que están en el proceso de reincorporación, llegaron y les dijeron que tenían una hora y media para desocupar el lugar. Nos tenían en lista, ellos, en efecto, tienen claro a quién expulsar del territorio. Ellos saben que a los líderes que buscamos el desarrollo dentro de la comunidad, tarde o temprano, nos definen la presencia o de lo contrario, nos matan. Ellos utilizan a las comunidades para tenerlas sometidas a sus pretensiones, al trabajo de cultivos ilícitos con los niños, a la prostitución con las niñas, porque ellos, dicen, que una comunidad no se les puede salir de las manos.»

La región del Darién, o del Urabá chocoano, es una zona rica en recursos naturales, además, cuenta con acceso tanto al Océano Pacífico como al Atlántico, siendo un puente entre Sur y Centroamérica. Sin embargo, el desarrollo de Riosucio, así como el del Chocó, ha sido difícil. Esto se debe a que el conflicto social y armado ha azotado la región durante años.

Según datos de Pares, desde la firma del Acuerdo de Paz —24 de noviembre 2016— hasta el 31 de octubre de 2018, han sido asesinados 191 líderes sociales en el país, de los cuales 14 residían en el departamento del Chocó. Además, según cifras de la Unidad de Víctimas, en 2018 se han registrado 59.931 casos de desplazamiento forzado, de estos 106 tuvieron lugar en Riosucio, donde los principales afectados son las comunidades indígenas y afrodescendientes.