Madres de la Candelaria, una larga lucha contra el olvido

Por: Sergio Saavedra. Redacción Pares


Teresita Gaviria, directora de la Asociación de Madres de la Candelaria, respalda el trabajo de la JEP y exige que no se dispongan más aplazamientos que entorpezcan el funcionamiento del Tribunal Especial. Ella, como miles de madres, espera la largamente anhelada verdad para las víctimas.

“Ha llegado la hora de que nos pronunciemos para rodear con mucho ánimo a la Jurisdicción Especial para la Paz, la Comisión de la Verdad, la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas. Con todos estos informes que estamos haciendo nosotros es para llevarlo a la JEP, porque no tenemos otro camino que acompañar la JEP.»


Es un derecho reclamar la verdad, dice. «Para eso lo hacemos ante ustedes, porque son nuestros amigos como estandarte de esta lucha, de nuestro dolor, de nuestra angustia por eso la exigencia de que la JEP funcione de verdad y que la misma no tenga más obstáculos.”


Una búsqueda incansable


Justamente, hace 20 años Gaviria fundó la organización que ha trabajado para acompañar a todas las mujeres que buscan, incansablemente, a sus hijos desaparecidos en el departamento de Antioquia.

Cabe recordar que, según el Observatorio de Memoria y Conflicto del Centro Nacional de Memoria Histórica, hay 80.514 víctimas de desaparición forzada a nivel nacional, de los cuales 19.794 víctimas son del departamento de Antioquia.

Entre 1999 a 2019, que es el periodo de tiempo que lleva la Asociación de Madres de la Candelaria, en esta región, 10.398 personas fueron desparecidas de manera forzada.

Gaviria ha contado, en repetidas ocasiones, que lo más difícil fue, en principio, que alguna entidad las escuchara porque en 1998 no contaban con el apoyo de la policía, ni el ejército, ni los funcionarios de la Fiscalía.


Como aseguró para Colombia2020, el contexto era muy complejo pues la autoridades competentes estaban ‘amangualadas’ con el paramilitarismo; lo que impedía que, desde su lucha, estas mujeres no pudieran hablar.


Precisamente, bajo esta dificultad, pero con la firme convicción de no desfallecer en la búsqueda de la verdad, el 19 de marzo de 1999 nace la Asociación de Madres de la Candelaria como respuesta a las numerosas desapariciones forzadas, secuestros y homicidios en el marco del conflicto armado.

El coraje de las madres


Esta colectividad compuesta por madres, padres, esposas, hijos y familiares víctimas le plantó cara al silencio, y desde entonces han trabajado por la verdad, la justicia, la reparación y la garantía de no repetición.


En las plazas salieron a reclamar la verdad hace 20 años. En ese entonces eran siete mujeres y hoy son alrededor de 882 las que siguen buscando a quienes fueron obligados a la ausencia.

De esta forma luchan en contra de la premisa que sugiere que la historia oficial no la escribe la memoria, sino el olvido; ejercer memoria en un departamento como Antioquia ha puesto de manifiesto que la verdad es un campo de disputa. En esa misión han logrado encontrar los restos de cerca de 120 personas.


Cada miércoles, desde ese 19 de marzo de 1999, hacen un plantón en la iglesia de La Candelaria en la ciudad de Medellín, con este acto de memoria y denuncia las mujeres de la Asociación le ha quitado el miedo a esta democracia para recordar y el miedo al lenguaje para decir.


De esta forma, las Madres de la Calendaría buscan la verdad de lo ocurrido en el marco del conflicto armado en Colombia, como las Madres de Plaza de Mayo que por más de 40 año lo han hecho en Argentina. Justamente, el 24 de marzo salieron a ejercer memoria después de 43 años, porque al país argentino aun le faltan 30.000 personas.


Juntas continúan


La Asociación de Madres de la Candelaria ha generado un acompañamiento desde el primer paso en el proceso de búsqueda de la verdad, hasta culminar el proceso de esclarecimiento de los hechos y la reparación de las víctimas. Esta iniciativa integral, ahora después de los años trabaja de manera articulada con entidades gubernamentales.


En síntesis, la iniciativa acompaña en la búsqueda y exhumaciones de cadáveres e identificación de cuerpos. A los y las familiares víctimas, las acompaña en el proceso de entrega de cuerpos identificados y atención psicosocial en los procesos de duelo.

La Asociación aboga por el seguimiento legal de los procedimientos tanto de la búsqueda, como de la identificación.

Otra de las apuestas de la Asociación es visibilizar los discursos de la victimas para que sean escuchados, vinculados y tenidos en cuenta en el restablecimiento de los derechos y la reparación integral.


Dentro de las actividades está la participación la participación en conversatorios, foros, debates, seminarios, congresos de carácter regional, nacional e internacional y la articulación con otras organizaciones a nivel nacional e internacional como es el caso de las Madres de la Plaza de Mayo en Argentina.


De esta forma, las mujeres de la Asociación seguirán haciéndose sentir en los plantones y extendiendo su lucha a la implementación del Acuerdo de Paz, para que así se acerquen a la verdad de lo ocurrido durante más de 60 años de guerra.