Más preguntas sin respuesta en el caso de las chuzadas

Por: Laura Cano, periodista Pares.


Este año inició con varias noticias que demostraron de nuevo la débil y crítica situación del gobierno nacional: por un lado, las alarmas se encendieron con un número en ascenso de líderes y lideras sociales, exintegrantes de la antigua guerrilla Farc y comuneros asesinados. Por otro lado, y con una cuestionable relación con lo anteriormente nombrado, salían públicamente investigaciones realizadas por la Revista Semana en las que se revelaban interceptaciones telefónicas ilegales que se estaban realizando desde la cúpula del Ejército Nacional contra personas que encarnan la oposición política en el país.


En estas chuzadas estaban siendo intervenidas las comunicaciones de líderes y lideresas regionales, periodistas y políticos, y fueron ordenadas durante el periodo en el que el general retirado, Nicacio Martínez, estaba en cabeza de dicho organismo. Igualmente, en las investigaciones que se llevaron a cabo se hacía referencia que los destinatarios de la información que se estaba recopilando son miembros del Centro Democrático, partido político de gobierno.


Ante la situación y un proceso de investigado estancado, los senadores Iván Cepeda y Roy Barreras asistieron ante el Congreso de Estados Unidos en Washington para pedir que desde allí se investigara lo ocurrido, pues ya se había señalado que probablemente se estarían usando fondos estadounidenses de cooperación para estas intercepciones.


Por lo anterior, José Miguel Viva