Los votos perdidos de Justa Libres

Por: Democracia y gobernabilidad


Colombia Justa Libres recuperó aproximadamente un total de 35.000 votos en el proceso de escrutinio que siguió las elecciones legislativas del 11 de marzo. Pasó de tener 431.418 votos en el preconteo a 466.491 en los formularios de escrutinio. Teniendo en cuenta ese panorama, el movimiento no solo consiguió superar el umbral (459.215 votos), sino que también puso a tres de sus candidatos en el senado. No obstante, Justa Libres argumenta que su votación supera los 600 mil votos y alegan dos curules más en la cámara alta. Adicionalmente, argumentan a su favor otro escaño en Cámara de Representantes (ya cuentan con uno en Bogotá) por el Valle del Cauca que sería para José Ever Ríos.

Ahora bien, dados los ejemplos presentados en el informe «Cómo opera la corrupción electoral en Colombia» y el fallo del Consejo de Estado a favor del partido MIRA, es importante cuestionar si otro caso reciente como el de Justa Libres se debe simplemente a fallos técnicos relacionados con el escrutinio o si el problema tiene connotaciones tan profundas que el certamen democrático tiene vicios delicados de corrupción. De tratarse de una red como la que se ha evidenciado en los resultados de esta investigación, entonces el problema puede estar relacionado no solo con el delito denominado alteración de resultados electorales, sino también con un sistema electoral fallido.

Grosso modo, se observan tres cosas principales: i) intereses de los partidos políticos ii) inconsistencias entre los formularios E-14 y E-24 y iii) posible sabotaje al software electoral.

Para el caso de Justa Libres se hizo un análisis teniendo en cuenta los resultados consignados en los formatos E-24 y E-14. Vale la pena aclarar, que aunque la Registraduría Nacional argumenta que el primer proceso (de preconteo) es un mecanismo únicamente de información y no tiene un carácter vinculante, la diferencia entre el total de estos votos y