Los líderes asesinados tienen rostro

Por: Línea Conflicto, Paz y Postconflicto – Pares

El Observatorio de Violencia Política ha hecho seguimiento sistemático a las acciones violentas letales y no letales que vulneran los derechos de líderes sociales, defensores de derechos humanos, funcionarios, políticos, maestros y demás personas que a partir de su rol representan liderazgo en su comunidad.

Desde 24 de noviembre de 2016 al 15 de noviembre de 2018, se han presentado 545 casos de agresiones a líderes y lideresas sociales, defensores y defensoras de Derechos Humanos; entre estos datos se registran: 274 amenazas, 200 homicidios, 56 atentados, 9 secuestros, 4 desapariciones forzadas y 2 agresiones sexuales. Los departamentos con mayor número de homicidios contra líderes, lideresas, defensores y defensoras de Derechos humanos han sido Antioquia (32), Cauca (32), Chocó (14), Norte de Santander (13) y Nariño (13).

El ejercicio ha permitido construir hipótesis alrededor de las motivaciones que existen para atentar contra estas personas y sus procesos,también se ha logrado reconocer el tipo de liderazgo de la víctima, el lugar en el que ha sido vulnerado alguno de sus derechos, entre otros datos. Además,podemos afirmar que la violencia contra los líderes sociales es sistemática frente a los perfiles de las víctimas; por ejemplo, la mayoría pertenecían a: a) organizaciones de víctimas o de restitución de tierras, b) JAC y organizaciones que representan derechos colectivos y étnicos c) movimientos que se han opuesto y denunciado acciones de corrupción, minería ilegal y otras economías ilegales. Mientras que no se puede decir lo mismo sobre los responsables de los hechos, quiénes son diversos y responden, en la mayoría de los casos, a las dinámicas de seguridad de cada uno de los territorios.

Es decir, la complejidad de este fenómeno radica en la dificultad para encontrar un patrón en los victimarios, pues la violencia letal es ejercida por estructuras criminales, oficinas de cobro y de sicariato que, en algunos casos, responden a actores de la legalidad. Hasta el momento, los registros nos permitían establecer posibles responsables y una breve descripción de los hechos.