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Los Gilinski buscan aprovechar el “riesgo Petro”

Por: Germán Valencia

Instituto de Estudios Políticos de la Universidad de Antioquia


La familia Gilinski quieren seguir aumentando su participación accionaria en las compañías del Grupo Empresarial Antioqueño (GEA). Ahora buscan apropiarse hasta de un tercio de las acciones del Grupo Argos S.A. Y lo hacen en un momento de coyuntura electoral, caracterizado por el riesgo político y la incertidumbre, queriendo aprovechar el temor creado en torno a que un candidato progresista llegue a la Presidencia de la República.


El grupo de empresarios vallecaucanos lanzó su nueva oferta pública de adquisición (OPA) el pasado 20 de mayo. Con ella acaban de ajustar siete ofertas, contando desde noviembre de 2021, con las que han buscado apropiarse de las acciones de los tres pilares del conglomerado antioqueño: los grupos Nutresa, Sura y Argos. De allí que le hayan pedido a la Superintendencia Financiera que les autorizara realizar esta nueva OPA, esta vez, por las acciones del Grupo Argos S.A en la Bolsa de Valores de Colombia.


En esta séptima ocasión, Nugil S.A.S., de propiedad del Grupo Gilinski, está ofreciendo comprar mínimo el 26% y máximo el 32,5% de las acciones de Argos, a un precio de 4.08 dólares por acción –aproximadamente, 16.500 pesos–. Precio que, aunque está un 18% por encima del que se vende la acción actualmente en bolsa, realmente no es muy alto, pues este ha oscilado recientemente entre 14 y 17 mil pesos por acción.


Lo novedoso de esta nueva OPA es que la hacen en un contexto de incertidumbre económica y una semana antes de que la ciudadanía acuda a votar en la primera vuelta a las elecciones presidenciales. Lanzan la propuesta en medio de un ambiente electoral caracterizado por la alta probabilidad de que Gustavo Petro sea el presidente y comience a impulsar algunas reformas económicas.


Los Gilinski quieren aprovechar el miedo creado, durante casi dos décadas en Colombia, alrededor de la llegada de un candidato progresista a la Presidencia. Ofrecen la posibilidad de compra de acciones en un momento de las elecciones en el que el candidato Petro se presenta como la opción más segura para ganar la Presidencia, tanto en la primera como en la segunda vuelta.


Buscan explotar el nicho de mercado de comprar acciones a aquellas personas o empresas, propietarias de las acciones de Argos, temerosas de que otras fuerzas críticas del neoliberalismo lleguen al poder y realicen reformas a los mercados que les resulten contrarias a sus intereses.

Los empresarios vallecaucanos quieren aprovechar este momento de incertidumbre y “riesgo político” para tirar el anzuelo y pescar en río revuelto un porcentaje alto de una de las compañías más importantes del GEA. Y con ello tener una posición privilegiada en el mercado, con más de 150 empresas en sus manos.


Para los Gilinsky es claro que comprar acciones hoy es un gran negocio. Pues, por un lado, la economía muestra –a pesar del riesgo de estanflación– buenos resultados, con un crecimiento económico del 8.5%. Además, lo hace con un holding en infraestructura que tiene presencia en 18 países, entre ellos Estados Unidos. Y en una empresa que se dedica a variados sectores: cementos –58% de Argos–, energía –el 52,9% de Celsia–, construcciones viales y aeroportuarias –el 99,8% de Odinsa– y además finca raíz.


De lograr la adquisición de este importante porcentaje de acciones con la séptima OPA para Argos S.A., este grupo económico caleño quedaría con un poder accionario que hoy supera el 30% del conglomerado paisa –30,8% de la compañía de alimentos Nutresa y 34,5% del holding financiero Grupo Sura–.


Por tanto, invertir en estas industrias paisas es para el grupo Gilinski una magnífica oportunidad para elevar dos cometas con el mismo viento: por un lado, aumentaría sus ganancias, pues una compra de acciones del Grupo Argos le permitiría participar de las utilidades de la empresa –la cual, al finalizar el 2021, reportó $52 billones en activos e ingresos por $16,3 billones– y, al mismo tiempo, aumentar valorizaciones, tal como le ocurrió con la compra de las acciones de Nutresa y Sura.


Y, por el otro lado, se sacaría la espinita con la mala venta al Banco de Colombia del Banco Industrial Colombiano (BIC) hace un par de décadas. Pues los Grupos Sura, Nutresa y Argos son dueños de buena parte de las acciones de Bancolombia, el banco más grande del país y al que aspiran tener en sus manos el Grupo Gilinski y completar su expansión financiera en el continente y el mundo, acompañados de su socio del emirato de Abu Dhabi.


Por supuesto, no faltarán los incautos que caigan en los anzuelos lanzados con carnada por el conglomerado vallecaucano queriendo apropiarse de una parte de esos tentadores US$872 millones de dólares que ofertan. De allí que muchos venderán sus acciones, aprovechando la subida de la tasa representativa de cambio, para tener en sus manos el recurso para, supuestamente, salir corriendo del país cuando gane el candidato que no les conviene.


Pero, conociendo las características de los accionistas minoritarios del Grupo Argos, esta estrategia no va a tener los resultados esperados. Los propietarios minoritarios son ávidos empresarios que saben que el “riesgo Petro” no existe, que esta ha sido una estrategia para sembrar miedo y ganar elecciones, como ha ocurrido en los últimos 20 años. Que en Colombia la propiedad privada es sagrada y que las propuestas de Petro serán difíciles de concretar.


En conclusión, los Gilinsky no lograrán pescar en río revuelto, no lograrán mucho con la vieja estrategia propagandística de sembrar miedo sobre las propuestas progresistas. Esta artimaña no funciona aplicada a los mismos empresarios. Resultados adversos que, por supuesto, no los desalentarán para seguir intentando invertir en las empresas paisas y con ello aumentar su poder económico en el país y la región.