Los dilemas del restablecimiento de relaciones con Venezuela

Por: Línea de Investigación en Frontera, Migración y Conflictos


El presidente Gustavo Petro ha anunciado que buscará el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Venezuela, pero hay muchos temas, procedimientos y tiempos sobre los cuales circulan muchas preguntas y no pocas incertidumbres.


Hay un gran tema que deberá resolver: ¿el gobierno Petro va a reconocer plenamente al gobierno Maduro como el único gobierno venezolano, legítimo y único interlocutor, o hará esto e igualmente algún guiño a las diversas oposiciones, incluido el autoproclamado presidente Juan Guaidó? Tema difícil de tratar porque Washington está en medio y todos los pasos que den el presidente Petro y el Canciller Leyva tendrán que jugar a tres bandas: Bogotá - Washington - Caracas.


Sin duda alguna vamos a ver cambios en la relación entre Colombia y Venezuela, pero cómo vaya a ser el restablecimiento de ese diálogo político y diplomático no lo sabemos. Hay dos versiones acerca de la manera en que se desarrollará esta nueva etapa. Algunas voces políticas, académicas y de líderes de opinión que trabajan sobre esta crisis a resolver, se dividen entre un gradualismo gota a gota para el restablecimiento de la relación, en tanto que otras voces van por el maximalismo: nombramiento inmediato de embajadores para trabajar en los enormes desafíos que están a la vista.

Sea con gradualismo o con embajadores en propiedad, hay que empezar a hacer la tarea de volver a tener diálogos fluidos, asumir las prioridades que están en el buen funcionamiento de los pasos fronterizos, restablecimiento de los consulados y seguridad en la extensa frontera hoy en poder en buena medida de ilegales y mafias que matan, violan, extorsionan y hacen y deshacen sin Dios ni ley.

Esta semana ya se dio un primer acercamiento sobre temas comerciales tanto en Cúcuta como en San Cristóbal, con la participación de las Cámaras de Comercio binacionales y autoridades del estado de Táchira y el departamento de Norte de Santander, así como de empresarios de lado y lado. El tono y la agenda tratada dan fe de que se está apuntando a una dinamización de la relación comercial que siempre ha sido complementaria y de mutuo beneficio, y que las pérdidas para ambos países han sido cuantiosas y que de ese desastre hay que salir.


Con la presunta muerte en Venezuela de Iván Márquez, se vuelve a colocar en primer plano el complejo tema de la permanencia en territorio venezolano de ilegales colombianos, lo cual tiene como correlato las agresiones violentas que contra territorio venezolano se han dado desde Colombia. Este difícil y delicado tema está en la agenda de lo que deben ser las prioridades a trabajar por los dos gobiernos.


Si el presidente Petro quiere avanzar con un proceso de paz con el ELN, debe contar con el apoyo del gobierno venezolano, para muchos asuntos que no son motivo de este análisis. Los presidentes Petro y Maduro tienen mucha tarea por delante y vamos a ver por qué camino optan para volver a construir una relación de buenos vecinos, que tiene muchos temas por atender.