Las diferencias entre los ataques que ha sufrido Bogotá

Foto tomada de Portafolio


En los últimos 36 meses en Bogotá se han presentado 23 ataques con explosivos. Han sido comunes los atentados con granadas a locales comerciales y viviendas, así como la detonación de artefactos dirigidos contra miembros de la Fuerza Pública. En la lista se recuerdan los atentados contra la sede del partido Opción Ciudadana, en Teusaquillo y de varios locales comerciales, y las detonaciones en sedes de entidades de salud y de la Fuerza Pública.

El caso más reciente sucedió este sábado 17 de junio, cuando un artefacto explotó en uno de los baños del centro comercial Andino, en el norte de la ciudad. El saldo: tres víctimas fatales y una decena de heridos. Aunque la lista de casos es larga, este último tiene marcadas diferencias con la seguidilla de ataques que se registraron en la ciudad.

Antes del sábado, la gran mayoría de explosiones, por ejemplo, sucedían bajo la modalidad de “petardos de miedo”, es decir, cargas activadas en la madrugada o bien entrada la noche, para causar miedo y zozobra en la población, pero sin el objetivo de causar daños físicos a personas. Los lugares donde sucedieron las explosiones fueron, entre otros, oficinas de EPS y de instituciones estatales, lo que sugiere que los ataques contendrían un mensaje con carga simbólica o política; otros sucesos claramente tenían una población objetivo, como los que estaban dirigidos contra la Fuerza Pública, y los horarios en los que sucedieron las explosiones no eran de aglomeración pública.

El del centro comercial Andino poco se parece a