Las cinco treguas de las Farc: El Espectador



Que el proceso de paz entró en una fase definitiva y casi irreversible es algo que aceptan tanto quienes protagonizan las negociaciones entre el Gobierno y las Farc como quienes analizan desde Colombia los movimientos de las partes en Cuba.

Y en medio de semejante desafío no es de extrañar que se presenten declaraciones contundentes de parte y parte, como ocurrió ayer. Que el jefe de la delegación de las Farc, Iván Márquez, insista ante los medios de comunicación que no pagarán un día de cárcel. Que el jefe de la delegación del Gobierno, Humberto de la Calle, conmine a la guerrilla a acelerar la búsqueda de un cese definitivo del fuego…

Pero en medio de esa serie de diferencias ventiladas en público hay hechos que invitan a mirar la situación con moderado optimismo. Quizá la más contundente tenga que ver con el reconocimiento de parte y parte en el sentido de que la guerrilla ha cumplido —en cuanto a combates y ataques a la infraestructura— con el cese unilateral e indefinido del fuego decretado en diciembre pasado. Lo reivindican los subversivos desde Cuba y lo reconoció ayer De la Calle en un foro en la Universidad del Rosario.

¿Qué tan cierto es que las Farc cumplieron esa promesa? La verdad es que durante el año pasado no declararon una sino cinco “treguas unilaterales”, que tuvieron una duración total de 56 días, influyeron para que las confrontaciones armadas cayeran 40% en comparación con 2013 y, al decir de la Fundación Paz y Reconciliación,