Las causas de Iván Cepeda

Por: Guillermo Segovia Mora. Columnista Pares.


El caso de Iván Cepeda Castro es admirable en un país de acomodos, intereses y abyección como Colombia. Ingresó al Congreso comenzando el siglo en listas de izquierda pero con la cauda de quienes respaldan su indeclinable lucha por el respeto de los derechos humanos, la justicia social y una salida política negociada al conflicto sociopolítico que por décadas ha desangrado a Colombia.


Hijo de dos comunistas militantes, los periodistas Manuel Cepeda y Yira Castro. Su madre, una convencida y admirable partidaria de las causas justicieras, en los 60s del siglo XX, murió temprano. A su padre lo mataron los servicios de inteligencia del Estado aliados con los paramilitares en uno más de tantos asesinatos aun sin esclarecer ordenados desde los cuarteles.


Manuel, director de Voz el periódico de comunistas, “intelectual orgánico de la Revolución”, era admirado por el mando de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia -Farc- al punto que tras su asesinato bautizaron un frente de guerra con su nombre. Era un revolucionario comprometido pero nunca fue condenado por delitos contra la seguridad del Estado.