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La curva del Covid-19 sigue creciendo en América Latina

Por: Redacción Pares


Ante el continuo incremento de casos y muertes por el coronavirus en la región, la doctora directora de la Organización Panamericana de la Salud llamó este martes a redoblar los esfuerzos en la contención del virus y apeló a la unidad regional para derrotarlo. En Colombia, el último informe del Ministerio de Salud entregado este martes 2 de junio confirmó 1.340 casos nuevos, 40 fallecidos más para un total de 1.009, mientras que 11.142 pacientes se han recuperado. Bogotá se mantiene como la ciudad más afectada por el COVID-19.


Durante la rueda de prensa semanal donde se analiza la situación de la enfermedad en la región, Carissa Etienne destacó que, de los 732.000 nuevos casos de la enfermedad a nivel global, más de 250.000 se produjeron en países de América Latina y que en la totalidad de las Américas se registraron más de la mitad de los nuevos casos reportados a nivel mundial.


«La curva epidemiológica sigue aumentando bruscamente en muchas zonas. Esto significa que mañana habrá más gente enferma que ayer. Las economías seguirán bajo presión y las sociedades se enfrentarán a un nuevo modo de vida que se les impone», destacó.


Añadió que nos encontramos ante una grave situación, pero que no es desesperada mientras que nuestro enfoque para derrotar el virus se base en la solidaridad.


«Debemos trabajar juntos, compartir los recursos y aplicar las estrategias que hemos aprendido a lo largo de nuestro camino. Esta es nuestra puerta de salida», especificó.


Los casos aumentan en países como Brasil, Colombia, Chile, Perú y México. América Central y del Sur se han convertido en la zona más intensa de transmisión del COVID-19 en el mundo y aún no se ha llegado al pico de la pandemia. Los sistemas sanitarios ya comienzan a sufrir la presión en algunos países donde los casos siguen en un aumento progresivo. La gran densidad de población en los entornos urbanos y la pobreza extendida son algunos de los factores que están impulsando la situación.


“Se trata de Brasil, Estados Unidos, Perú, Chile y México”, aseguró este lunes el director de emergencias de la Organización Mundial de la Salud, el doctor Michael Ryan, durante la conferencia habitual sobre COVID-19.


¿Podemos creer que el virus ha reducido su potencia?


Preguntados por un estudio en Italia que indicaría que el virus está perdiendo potencia, los expertos de la Organización Mundial de la Salud dijeron que no conocían los detalles, pero alertaron que el virus sigue siendo peligroso, ya que ni su transmisibilidad ni su potencia han cambiado. Un 20% de los enfermos siguen teniendo síntomas graves.


Ryan explicó que hablarán con los científicos italianos, pero de momento, insistió, que no se pueden asumir riesgos.


Hay que tener cuidado. Este es todavía un virus que mata. Miles de personas mueren cada día por este virus. Hay que ser extremadamente cuidadosos en no crear la sensación de que el virus, por voluntad propia, ha decidido ser menos patógeno. No es el caso en absoluto.


Brasil registra aumentos constantes


Preguntado por las consecuencias que pueden provocar las numerosas concentraciones en Brasil, el director del Departamento de Enfermedades Transmisibles de la Organización, el doctor Marcos Espinal, recomendó evitar las aglomeraciones y señaló que durante la última semana aumentó en un 44% el número de casos en el país, mientras que en las municipalidades el número de casos creció de un 53% a un 68% entre el 11 y el 25 de mayo.


«Si nos lavamos las manos, pero vamos a una manifestación de masas sin usar mascarilla y sin mantener la distancia social, entonces vamos a continuar diseminando la enfermedad. También hay que pensar en nuestros mayores de edad que están confinados y cuando lleguemos a la casa quizás les vamos a transmitir la enfermedad«, apuntó.


En términos generales indicó que la situación en el país sudamericano es muy delicada e indicó que, aunque mejoró no ha llevado a cabo el suficiente número de pruebas diagnósticas y le emplazó a aumentarlas.


Espinal también mostró su preocupación por la alta ocupación de camas en las salas de cuidados intensivos de muchos estados, como el 80% registrado en Ceará, Amapá o Maranhão, situados al noreste del país.


Para mejorar la situación sugirió continuar trabajando juntamente con la Organización Panamericana de la Salud para tratar de reducir el ritmo de avance de la epidemia, minimizar el número de muertes y proteger a la población brasileña.