La crisis de la política antinarcóticos

Por: Walter Aldana  Político social alternativo 


Y fue en el punto 4 del Acuerdo de Paz, que contenía la agenda para la “terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera”, que se consignó una política denominada plan integral de sustitución, y una institucionalidad conocida como Programa Nacional Integral de Sustitución de Cultivos Ilícitos (PNIS).


A partir del 2017, y como fruto del acuerdo entre la antigua guerrilla FARC-EP y el Gobierno nacional, se determinó la construcción de estos escenarios, que además contarían con la representación de las y los pequeños productores de coca, marihuana y amapola (COCCAM), así como de otras organizaciones sociales. En el anterior espacio mencionado se determinó la ruta para implementar el programa PNIS, concertado entre los participantes y con la compañía de la cooperación internacional de Naciones Unidas y la MAPP/OEA.


Con antelación, se había vivido la aspersión aérea desde los años 2000 hasta el 2015, cuando la honorable Corte Constitucional suspendió dicha actividad con el uso del glifosato como químico que venía siendo utilizado aéreamente.


En la presente coyuntura de paro nacional, se han movilizado las y los pequeños productores de hoja de coca. En nuestro caso, para discutir en la mesa campesina, social, popular y comunitaria del departamento del Cauca (reconocida en el decreto 0250-06-2021), han presentado aspectos relacionados entre sí, como los que continuación cito: “Demandamos la derogatoria del decreto 380 del 12 de abril de 2021, por el cual se regula el control de los riesgos para la salud y el medio ambiente en el marco de la erradicación de culti