La cotidianidad de la violencia en Santander de Quilichao

Por: Harvey Moyan Polindara

Enlace regional del norte del Cauca


Santander de Quilichao es un municipio ubicado al norte del Cauca. Esta es una subregión que históricamente ha sido afectada por la violencia y, actualmente, padece la reconfiguración del conflicto armado con la presencia de grupos Armados PosFarc (GAPF), quienes, a través de acciones como asesinatos selectivos, desplazamientos, combates con la fuerza pública y economías ilegales, se han disputado y ganado el control territorial de la mayoría de los municipios de esta subregión.


Dicha reconfiguración ha permeado en la cotidianidad de los habitantes de Santander, posicionándose como uno de los temas de conversación más relevantes y actuales entre sus pobladores. A continuación, relataré una situación que da cuenta de ello: en una cafetería del casco urbano de ese municipio, se encontraron casualmente dos hombres que por la forma en la que se saludaron parecían ser viejos conocidos. Tras la grata coincidencia decidieron compartir el café de la mañana. En otra época, su conversación pudiese haber iniciado preguntando cómo está la familia, hablando sobre la vida de algún amigo en común, sobre el último partido de la selección Colombia o, simplemente, comentando qué ha cambiado desde la última vez que se vieron, pero estos no fueron los temas de conversación.


Uno de los hechos que tuvo gran impacto en la comunidad tuvo lugar en la vereda San Antonio, el cual fue el punto de partida de su conversación. Tal como lo mencionaron, este ocurrió en el Consejo Comunitario Aires de Garrapatero, a escasos minutos del casco urbano del municipio. “Ole, y fueron 2 a los que mataron, primero decían que solo [acentuación mía] era uno, pero han sido dos”. En 18 palabras describieron la primera parte de la historia de un asesinato, en el que los protagonistas eran dos jóvenes, Samuel Carabali Tegue, de 22 años y Juan Diego Carabali Amu, de 16 años, oriundos del lugar, quienes el pasado 31 de octubre fueron asesinados en las gradas de la capilla por dos sujetos que se desplazaban en una motocicleta, disparándoles indiscriminadamente. Minutos más tarde uno de ellos lanzó una frase que denotaba cierto aire de tristeza “pobres muchachos, y eso que solo fueron dos a los que mataron porque habían más, los otros alcanzaron a escapar”.


A lo ya mencionado, uno de los hombres agregó tajantemente: “eso ya se sabe quienes fueron, pero eso no va a pasar nada”, haciendo alusión a la capacidad de respuesta y acción por parte de la institucionalidad para hacer frente a la ola de asesinatos que se están presentando no solo en el casco urbano; la situación en la zona rural del municipio es mucho peor.


Tras el asesinato surgieron múltiples reacciones de denuncia, entre ellas se destaca la realizada por Roxana Mejía Caicedo, Consejera Mayor de la Asociación de Consejos Comunitarios del Norte del Cauca (ACONC), a través de la página de Facebook de su organización: “Es indignante para nosotros como gente negra, que cada semana tengamos que seguir levantando la voz de protesta para clamar por la vida de nuestros jóvenes”.


Según cifras de Medicina Legal, en el año 2020 en Santander de Quilichao se presentaron 86 homicidios. Para el 2021, esta misma cifra se registra entre los meses de enero y octubre, lo cual enunciaría que en la actual vigencia el número de homicidios en el municipio superaría al anterior.


Cabe mencionar que en el municipio hace presencia la columna móvil ‘Dagoberto Ramos’ y la columna móvil ‘Jaime Martínez’ del ‘Comando Coordinador de Occidente’ (CCO), GAPF que ha logrado —parcialmente— ser el actor armado con mayor autoridad en el norte del Cauca.


A lo ya mencionado, se suma que en la alerta temprana 040 del 2020 de la Defensoría del Pueblo, se advirtió sobre la llegada de la ‘Segunda Marquetalia’, otro GAPF al mando de ‘Iván Márquez’, que actualmente pretende afianzarse en la subregión y sumarse a la disputa por el control territorial. Esta situación ha dejado varias personas asesinadas, quienes además han sido sindicadas de pertenecer a este GAPF. Es por ello que se prevé que, en los próximos años, un enfrentamiento entre el CCO y la ‘Segunda Marquetalia’ será inminente, no solo en Santander de Quilichao, puesto que esta confrontación podría esparcirse a todo el norte del Cauca.


Por otro lado, el pasado mes de septiembre, en un video en el que aparecen varias personas que se auto reconocen como Frente urbano del Ejército Popular de Liberación (EPL), mencionaron que hacen presencia en varios centros urbanos del país, entre ellos se encuentra Santander de Quilichao. Cabe destacar que este grupo amenazó con iniciar la mal llamada “limpieza social”, acción a través de la cual, actores armados, en este caso el EPL, siguiendo sus propias interpretaciones, amenaza y asesina a personas que estén relacionadas con robos, drogadicción, prostitución, entre otras actividades que no son bien vistas por este grupo.


Además, es importante destacar la presencia de una comisión del Frente Manuel Vásquez Castaño del ELN, las ‘Águilas Negras’, Pandillas y la Fuerza Pública, quienes completan el abanico de actores armados que hacen presencia en Santander de Quilichao, y que han generado que, en el municipio, la violencia sea una realidad y un tema recurrentemente mencionado en las conversaciones cotidianas de sus habitantes.


Cuando el café de aquellos hombres iba por la mitad, cambiaron de manera brusca el tema de conversación, dejando entrever un alto grado de indignación que llamó la atención de quienes nos encontrábamos en el lugar.


- Ni que decir de esos pelaos que se los llevan para Argelia, eso por allá los matan y la familia ni tiene para ir por ellos y poder traerlos y enterrarlos acá.

- Sí, eso sí da mucha tristeza, ¿se acuerda de doña Gloria, la hermana de Carlos?

- Sí, claro.

- Le mataron el hijo por allá y ni modos de poder enterrarlo, quién sabe dónde quedó el cuerpo, solo le mandaron a decir que al hijo se lo habían matado en esos combates.


A través de estas frases los dos hombres lograron resumir experiencias que describen cómo se ha vivido en Santander el reclutamiento de menores, una práctica históricamente empleada por los grupos armados para aumentar el número de sus filas. Principalmente, se lleva a cabo en zonas rurales donde existe una presencia diferenciada del Estado, donde las posibilidades laborales y de educación son mínimas—solo por mencionar dos—, situación que es aprovechada por los grupos armados para captar nuevos integrantes para sus filas, a través de promesas que, usualmente, no son cumplidas.


Dicha práctica de reclutamiento ha sido denunciada en los últimos meses por organizaciones como el Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC), al manifestar que es usualmente empleada por los actores armados, principalmente por el CCO. Algunos menores son enviados al municipio de Argelia, debido a la creciente necesidad de aumentar el pie de fuerza del GAPF Frente Carlos Patiño, el cual también pertenece al CCO, y que se encuentra en una guerra contra el ELN, el ejército y la ‘Segunda Marquetalia’.


Al terminar el café, ambos hombres se despidieron, tomaron rumbos diferentes, dejando atrás aquella conversación que logró sobresaltar a aquellos que no vivimos en el municipio. En contraste, para quienes diariamente transitan las calles de Santander de Quilichao, la conversación fue solo una más sobre el tema que constantemente impacta la realidad de su municipio, y que suele acompañar los cafés de las mañanas, los encuentros en la plaza o las charlas en los andenes.