La comunidad Awá exige protección del Gobierno

Por: Laura Cano, Periodista Pares.


A la fecha, según el más reciente informe de la ONIC respecto al COVID-19, se registran un total de 38 fallecimientos a causa del virus en los pueblos indígenas y 1.175 indígenas contagiados actualmente. Aunque este panorama ha afectado directamente a 44 comunidades, se está en alerta por un riesgo espacial en 8 pueblos: Los Pastos, Zenú, Nasa, Embera Chamí, Wayuu, Pijao, Muisca y Awá, esto por dos variantes; por un lado, por casos positivos ya identificados en sus territorios, y, por otra parte, por su cercanía con centros poblados con altos números de casos positivos.


Esta última variante es la que mantiene en el foco la comunidad Awá, donde una de las alertas se da por el número de contagios en Nariño, donde se registran 4.275 casos. Lo que ha acentuado la necesidad de implementar con rigor la medida de aislamiento preventivo obligatorio.


No obstante, lo anterior bajo el interés de salvaguardar la vida y no empeorar el sistema de salud y su capacidad de atención, ha puesto otros temas sobre la mesa, por ejemplo, el aumento del riesgo hacia lideres y lideresas por, entre otras cosas, las restricciones de movilidad, que en este caso preciso ha afectado a la comunidad Awá.


Una radiografía de esto es el más reciente asesinato cometido el pasado 09 de julio contra el líder indígena y defensor de derechos humanos, Rodrigo Salazar, de 44 años, quien se desempeñaba como Gobernador Suplente del Resguardo Indígena Awá de Piguambí Palangala.