Líderes amenazados en la Comunidad de Paz de San José de Apartadó

Por: Línea Conflicto, Paz y Postconflicto – Pares


“Somos dos líderes que defienden la vida en el territorio, la flora, la fauna. Somos las personas que viven allí y estamos fuertemente amenazados por actores armados. Nos oponemos radicalmente a todos los grupos con armas ya sean legales o ilegales, y por ello necesitamos urgentemente la intervención del gobierno colombiano porque en este lugar no llegan los dineros del posconflicto”.

Así comenzó la conversación que hace algunas semanas sostuvimos con dos representantes de la Comunidad de Paz de San José de Apartadó. Probablemente, muchas cosas han cambiado para esta comunidad del Urabá en sus 21 años de resistencia pacífica. Sin embargo, tal como advierten los pobladores, hay otras que parece que nunca se van a transformar. Los representantes denuncian la precariedad del Estado y la continua amenaza de estructuras armadas ilegales con presencia en la región. Según ellos, son los mismos que desde hace dos décadas han sembrado la violencia y el terror. Para los habitantes de la Comunidad de Paz, los ‘paras’ nunca se fueron.

El espacio humanitario se creó en marzo de 1997 como consecuencia del desplazamiento masivo de San José de Apartadó, causado por las masacres de septiembre de 1996 y febrero de 1997. Fue allí cuando algunas familias decidieron refundar el pueblo y prohibir la entrada a los grupos armados. Hoy, son cerca de 600 personas las que viven en el espacio humanitario, quienes desde la resistencia pacífica siguen denunciando la presencia de grupos armados que tienen el interés de controlar las rutas para el narcotráfico y acaparar las tierras.

Durante el tiempo de existencia de la Comunidad, sus líderes han sido objeto de todo tipo de agresiones contra su integridad. Además, la población ha sufrido incontables señalamientos que estigmatizan l