Juana Perea y el peligro de ser líder en Colombia

Por: Luis Eduardo Celis. Columnista Pares.


Ser líder ambiental en Colombia es una profesión de riesgo, como lo es ser líder campesino, indígena, afro, de juventudes o de mujeres, sindicalista o maestro, político o defensor de derechos humanos, todas esas personas han corrido y siguen corriendo grave riesgo para sus vidas.


Eso lo corrobora el asesinado de Juana María Perea Plata, asesinada en Nuquí, un paraíso plagado de armados ligados al narcotráfico, de guerrilla y de poderosos intereses económicos por construir un puerto, a todo ello se oponía Juana y en esa confluencia de peligros le fue arrebatada la vida de manera infame, una violencia que sigue campeando en muchas regiones de Colombia, sin que el gobierno del Presidente Iván Duque, muestre algún atisbo de iniciativa o de rectificación, frente a un gobierno que con su falta de control del territorio y unas fracasadas políticas antidrogas, alientan tanto crimen.


Con el crimen contra Juana Perea, son más de cincuenta los líderes y lideresas ambientales asesinados en Colombia este año, eso nos hace el país más peligroso para ejercer un activismo para proteger territorios y comunidades de importancia por sus ecosistemas y las comunidades que han convivido de manera respetuosa con su entorno, oponerse a megaproyectos que se consideran lesivos.


Así lo hizo Julia con el proyecto de Puerto de Tribugá, que fue declarado como inviable hace pocas semanas por el lesivo impacto que tendría sobre esta región, en este contexto no se sabe quién asesinó a Julia, lo