Jorge 40: silencio paramilitar y secretos en la política

Por: Sergio Saavedra. Periodista Pares.


Tras 12 años en una cárcel en Estados Unidos por narcotráfico, el excomandante del grupo paramilitar del Bloque Norte de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), alias ‘Jorge 40’; llegó a Colombia. El exjefe paramilitar es recordado por haber comandado uno de los bloques que más masacres perpetró en el país y que más poder tuvo. En este sentido, con su llegada, se aguardan verdades detrás del papel del Bloque Norte, la clase económica, política y relaciones con narcotraficantes en departamentos como Magdalena, Cesar, La Guajira, Atlántico, Sucre, Córdoba, Bolívar y los santanderes.


Jorge 40 y su silencio


El regreso de Jorge 40 a Colombia está dado por más de 1.000 casos activos ante la justicia, más de 30 órdenes de captura y 38 medidas de aseguramiento. Delitos entre los que se encuentran: reclutamiento a menores, desplazamiento forzado, desaparición forzada, asesinato en persona protegida, tortura en persona protegida, tráfico de drogas, etc.


Cabe recordar que el exjefe paramilitar fue expulsado de Justicia y Paz en 2015, luego de no haber asistido a 48 versiones libres. Asimismo, el pasado mes de enero de 2020, la Sala de Definición de Situaciones Jurídicas de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) negó el sometimiento de Jorge 40 en el tribunal especial.


Pares, en su momento, hizo seguimiento a la decisión de la JEP. La razón del rechazo tuvo que ver con que la JEP no tiene competencia material sobre los exintegrantes de grupos paramilitares ni de otros grupos armados ilegales distintos a las Farc EP. Así lo indica el Acto Legislativo 01 de 2017, y fue reafirmado por la Corte Suprema de Justicia, por la Corte Constitucional y por la Sección de Apelación de la JEP.


Ahora bien, según Colombia 2020, Jorge 40 podría entrar a la JEP como un tercero civil. “Aunque la Sala de Definición de Situaciones Jurídicas le negó su sometimiento como excombatiente del conflicto armado, le pidió que le enviara pruebas que acrediten que financió y auspició organizaciones paramilitares desde finales del año 1996 hasta 1998. Esos delitos sí podrían ser juzgados por esta justicia”, señaló dicho portal de El Espectador.


Pocas luces sobre la verdad de terceros


Sin embargo, según Juan Diego Restrepo, director del portal Verdad Abierta y quien—en el programa de El Poder de Áriel Ávila— se refirió al caso de Jorge 40 y se mostró pesimista frente a la posibilidad de que exista un escenario judicial para que el exjefe paramilitar pueda recurrir y hable de lo que sabe sobre los terceros que están detrás del Bloque Norte.


Por otra parte, según Restrepo, Jorge 40 no tiene ningún “estímulo” para dar versiones debido a que llega es “a ser juzgado por la justicia ordinaria que es la que hoy tiene sus procesos. No veo un escenario prometedor de una comparecencia del exjefe paramilitar en una instancia de justicia Transicional”.


Para Restrepo, el retorno de Jorge 40 no se advierte como una posibilidad de verdad sino, incluso, como una posibilidad de violencia. Esto, debido a que se puede venir un proceso de “reclamo de lealtades” con políticos, empresarios, militares lo que podría traer muertos y desapariciones forzadas para el caso de Magdalena, La Guajira, Cesar.


Víctimas de las AUC piden verdad de Jorge 40


De acuerdo con Ariel Ávila, subdirector de Pares, el Bloque Norte de las AUC cometieron 333 masacres en cuatro departamentos en Colombia, lo que significó 1.537 víctimas. Precisamente, las organizaciones de víctimas del corregimiento de El Salado, en el municipio de Carmen de Bolívar (Bolívar), exigen verdad del exjefe paramilitar.


Cabe recordar que hace 20 años, entre el 16 y el 21 de febrero del 2000 casi 500 paramilitares arribaron al Salado para masacrar 60 personas, 52 hombres y ocho (8) mujeres. Durante 72 horas torturaron y asesinaron personas en la región.


Además, de las múltiples masacres, uno de los temas que tienen que ver con el paramilitarismo es el despojo de la tierra. De hecho, en el más reciente informe que entregó la Fundación Forjando Futuros a la Comisión de la Verdad; el 83% de los casos de despojo tuvo a los paramilitares como perpetradores. Frente a esta victimización, las organizaciones de victimas solicitan verdad para continuar con su proceso de reclamación.


El papel de Jorge 40 en las AUC


De acuerdo con Juan Diego Restrepo, se refirió al papel de Rodrigo Tovar Pupo o Jorge 40 al interior de las AUC. Para Restrepo, Jorge 40 tenía pleno conocimiento del proyecto de las AUC. Esto, entre otras cosas, por su cercana relación con Salvatore Mancuso y con los grupos agroindustriales de la zona norte del país, quienes estaban sintiendo el rigor de los embates de la guerrilla de las FARC -EP.


Asimismo, Restrepo resaltó que la comandancia de Jorge 40 en el Bloque Norte, de más de 2.000 paramilitares, hizo que se perpetraran más de 20.000 crímenes. Para Restrepo, Jorge 40 “fue un gran despojador de tierras, en procesos que aún están por resolverse porque hay mucho testaferro con sus tierras”.


Cabe recordar que en estas regiones del país se encuentran las comunidades adelantando procesos de restitución de tierras. Procesos que, según como lo ha podido registrar Pares, ha representado que el perfil de reclamante de tierras sea uno de los más asesinados en Colombia, incluso, en dichas regiones en donde operó el Bloque Norte.


Por otra parte, para Restrepo Jorge 40 jugaba un papel fundamental para las AUC en la medida en que tejía alianzas entre políticos, sectores económicos y Fuerza Pública. De hecho, para Restrepo, estas relaciones hoy en día “estarían reactivándose o representaría un problema en términos de violencia su regreso porque se presume que vendría a recuperar sus tierras y con unas verdades cobre nexos muy complejos para quienes se relacionaron con ellos —AUC— y quienes pasaron de agache y que aún se mantienen a la sombra en la región caribe colombiana”.


El papel del Bloque Norte


William Renan, investigador del departamento del Magdalena y profesor de la UniMagdalena, se refirió—en el programa de El Poder de Áriel Ávila— al papel del Bloque Norte. “El Bloque Norte operó como una máquina de guerra y con una ieología anti insurgente, pero que en realidad cooptó gran parte del estamento político y se enquistó en las estructuras político-administrativas. Hacían extracción de rentas de economías legales como ilegales”, señaló Renan.


De acuerdo con el investigador, el Bloque Norte dejó una “estela de terror, de sangre, de lágrimas, de tristeza, de concentración de la propiedad. En Magdalena su feudo principal estaba alrededor de la zona de San Ángel y quedaron en poder de antiguos lugartenientes de mediana y alta figuración de la estructura”.


¿Y los testaferros qué?


Frente a lo que venga sobre la presencia de Jorge 40 en Colombia, Juan Diego Restrepo resalta que es necesario recordar que el exjefe paramilitar “fue el que impulsó el Pacto del Chivolo. Pacto que se hizo, justamente, para repartir Concejos, Alcaldías en el departamento del Magdalena.”


De acuerdo con Restrepo, aún hay gente que se benefició del papel de Jorge 40 y que continúan en la impunidad y que “hoy gozan de ser muy prestantes”. Allí, según Restrepo está un sector importante de la economía del Atlántico, Magdalena y Cesar. Asimismo, de la clase política que se benefició del accionar de Jorge 40. Restrepo hizo hincapié de que sus acciones se llevaron a cabo, entre otras cosas, por su articulación con la Fuerza Pública.