Incineran bus y plantan cilindros en Cundinamarca

Por: Juan Camilo Rodríguez, asistente de investigación de la Línea Conflicto, Paz y Postconflicto


En la provincia del Sumapaz, al sur de Cundinamarca, fue incinerado un bus que llevaba siete pasajeros entre los municipios de Pandi y Venecia. Hombres armados lo detuvieron, hicieron descender a sus tripulantes e incineraron el bus de transporte intermunicipal.

Según versiones del conductor, los delincuentes manifestaron que el bus era objetivo militar, esto entre las siete y ocho de la noche del lunes. Otras versiones advierten que antes de marcharse arengaron ser integrantes de las extintas FARC. De esto no hay mayores indicios, por lo que el hecho puede ser atribuido a delincuencia común en el marco del cobro de extorsiones.

En la huida, los armados dejaron un cilindro vacío en el sector conocido como Puente Machete, en la vereda Sabaneta. Otras fuentes aseguran que se encontró más de un cilindro de Gas Licuado de Petróleo GLP. Ahora mismo, se registra una fuerte presencia de Policía en el sector.

Se está realizando un consejo de seguridad extraordinario para establecer las posteriores acciones frente a los hechos ocurridos. Igualmente, un grupo de antiexplosivos de la Policía está en la zona para descartar presencia de algún artefacto explosivo.

Presuntamente, el bus cubría la ruta Bogotá – Mundo Nuevo, corregimiento de Icononzo, Tolima.

En contexto

Las FARC-EP tuvieron una fuerte presencia en el Sumapaz a finales de los años noventa. Para el 2000, en Cundinamarca tenían cerca de mil guerrilleros. Específicamente, en el Sumapaz estaban los Frentes 25, 51, 52, 53 y 55. Esa presencia fue reduciéndose en la primera década del siglo. Con respecto al 25, la última noticia data de 2011 con la captura de Albeiro Torres García, alias ‘Tata’, presunto cabecilla encontrado en Huila.

Con respecto al 51, alias ‘Leonardo Carrillo’ fue capturado en 2014 en zona rural del municipio de Colombia, Huila. El frente 53 era muy cercano a este en tanto que compartían finanzas. De él, hacía parte ‘El Zarco Aldinever’, a quien no se le conoce paradero en 2018.

De los frentes 52 y 55 no hay conocimiento desde antes de 2010.

En ese sentido, la presencia de las FARC-EP aún antes de la firma de los Acuerdos era muy escasa, lo cual se agudizó con la entrega de armas y la desmovilización. Como secuelas quedaron campos con minas antipersonales que poco a poco han sido detonadas controladamente. En 2017, cerca al Sumapaz se estableció el ETCR de Icononzo, en Tolima, que agrupó los frentes 7, 17, 27 y 40 que, entre otras cosas, no tuvieron mayores capacidades en Cundinamarca.