Gobernanza regional en tiempos de crisis

Por: Catalina Miranda Aguirre. Especial para Pares.


El desarrollo de mecanismos de integración entre los países de América Latina no es nuevo, inclusive, antecede la creación de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero (CECA) que, para los años 50, se consolidaba como uno de los hitos fundacionales de lo que hoy en día conocemos como la Unión Europea (UE).


Latinoamérica cuenta con una multiplicidad de mecanismos subregionales, regionales, intrarregionales e internacionales que podrían ser clasificados de la siguiente manera:

· Aquellos que promueven acuerdos entre sus integrantes desde un nivel subregional en materia política (UNASUR, CELAC), económica y comercial (ALBA, CARICOM, MERCOSUR, SICA), cultural (CLACSO, FLACSO), jurídico (CIDH), e incluso modelos que facilitan la integración aduanera y la facilidad de movilización entre sus conciudadanos (CAN);

· instituciones hemisféricas en las que participan los países del norte, tal es el caso de la OEA y el BID,

· las múltiples oficinas de la Organización de las Naciones Unidas que operan en cada uno de los países de la región desde sus diversas misionalidades (PNUD, UNODC, FAO, etc.), y

· las demás organizaciones que buscan aumentar la cooperación intrarregional con países específicos de América Latina (APEC, OTAN, OCDE)