Familias indígenas de Risaralda lanzan alerta

Por: Laura Cano. Periodista Pares.


Durante la cuarentena han sido varios los problemas sociales que se han agudizado y han sido alertados. Entre estos el olvido y poca atención con las familias indígenas, quienes en reiteradas ocasiones, desde la aplicación de la medida de aislamiento preventivo obligatorio, han hecho el llamado de atención ante la escalada de violencia que se vive en algunos territorios, y por otro lado, tras la ausencia de medidas que permitan acatar la cuarentena en condiciones dignas.


Este contexto ha dejado, a partir del último informe de la ONIC, cuatro comunidades directamente afectadas por el virus: los Pastos con tres casos, los Yukpa con dos contagios, los Zenú, quienes han registrado un caso en territorio y uno más en Bogotá,y los Ticuna con un enfermo a causa de coronavirus. A esto se agrega que hay 52 casos por confirmar, cuatro recuperados, un fallecido del pueblo Yanacona y cerca de 535.111 familias indígenas en riesgo de una crisis humanitaria.


Esta preocupación también hace parte de la agenda de las comunidades indígenas ubicadas en Risaralda, principalmente en los municipios de Pueblo Rico, Mistrató y Belén de Umbría, donde habitan cerca de 28.000 indígenas, quienes manifiestan que no tienen las garantías para pasar este tiempo de aislamiento, pues hay problemas, principalmente, de inseguridad alimentaria y económicos que agravan otras enfermedades y situaciones presentes en la zona, y a su vez, los deja en una alta vulnerabilidad de contagio de COVID-19.


Una alerta a autoridades nacionales y departamentales

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