Exigir una vivienda digna cuesta hasta la vida

Por: Laura Cano. Periodista Pares.

Fotografía: Cortesía CRIC.


En el pasado mes de abril, el DANE informó sobre cuáles son las condiciones de vivienda de los casi 50 millones de personas que habitan en Colombia. De este total, 18.2 millones no cuentan con vivienda digna; es decir, de las 14.060.645 viviendas que hay en el país, 1.378.829 están construidas con tejas, plásticos o madera y/o presentan situaciones de hacinamiento, a esto se suma que 3.765.616 son casas donde no han sido instalados servicios públicos, alcantarillado o en su estructura hay dificultades. Adicionalmente, según este informe, 19.000 familias viven en cambuches, carpas o debajo de puentes.


Esta realidad, aunque crítica, parece no haber sido atendida de manera eficaz y eficiente por parte del Gobierno Nacional, el Ministerio de Vivienda, los gobiernos locales y las entidades encargadas, pues sigue siendo una constante ver conflictos y gente exigiendo que se les cumpla con su derecho a la vivienda digna.


Esta negligencia ha llevado a que se continúe la violación de derechos humanos, incluso cuando se está exigiendo por un derecho que ha venido siendo desatendido por años, y que ahora en medio de una pandemia, se ha acentuado y hecho más visible la problemática de acceso a vivienda que cumpla con condiciones adecuadas de habitabilidad.


Esto se ha venido evidenciado de forma