El partido más ligado a la ilegalidad



Una de las vergüenzas de la política colombiana vuelve a jugar duro. El Partido Opción Ciudadana tiene 10.032 candidatos propios en las elecciones de octubre, entre ellos ocho para gobernaciones y 317 para alcaldías. No es lo único. Tiene también coaliciones importantes en Santander con el Partido Liberal para buscar la elección de Didier Tavera, y en Boyacá, Casanare y Tolima. Este partido fue fundado en Bucaramanga en el año 1997 bajo el nombre de Convergencia Ciudadana y su principal conductor ha sido Luis Alberto Gil. Durante algunos años se denominó Partido de Integración Nacional, PIN, y hace poco optó por el nombre de Opción Ciudadana.

Las elecciones parlamentarias de 2010 fueron el punto más alto de esta fuerza política, logró nueve senadores y 11 representantes a la Cámara. Ha sido el partido más vinculado a la parapolítica y sus cuatro principales jefes, Luis Alberto Gil, Enilse López, Carlos Martínez Sinisterra y Hugo Aguilar, han afrontado procesos y condenas por su vinculación con los paramilitares. Por momentos se pensaba que este partido se disolvía por los escándalos y también por las divisiones; pero Gil, con una habilidad enorme y una billetera abultada, lo ha recompuesto con nuevas alianzas y con la conquista de nuevos territorios. En cambio, los disidentes terminan debilitándose o desapareciendo.

En estas elecciones está distante de Hugo Aguilar y de Carlos Martínez, que fueron grandes electores en 2010 y 2011, pero ha encontrado un poderoso aliado en Yahir Acuña, decisivo en el departamento de Sucre y con influencia en la costa Atlántica, en Casanare y en el Valle. Mantiene, a su vez, algunos nexos con Enilse López, alias la Gata. La alianza con Aguilar le permitió dominar la política en Santander por 12 años, y ahora es probable que en coalición con los liberales mantenga ese poder mientras la casa de los Aguilar se debilita.