El Nogal: lo absurdo es haber negado el conflicto

Por: León Valencia, director – Pares


Todo el mundo se le vino encima a la magistrada Stella Conto ponente de la sentencia en la que el Consejo de Estado condena a la nación por el grave y ominoso atentado de las FARC al club El Nogal en febrero de 2003. ¡Absurdo! Fue la palabra más utilizada por los periodistas y los líderes políticos. Hasta el presidente Duque se fue lanza en ristre contra el alto tribunal y señaló de incongruente el fallo.

Es muy probable que, si hicieran una encuesta sobre la sentencia, la inmensa mayoría de los encuestados estuvieran en desacuerdo con la magistrada Conto y, en cambio, aprobaran las apasionadas voces que se han oído contra el fallo. En la superficie de este doloroso acontecimiento está la agresión de una guerrilla que despierta una gran animadversión en la ciudadanía y el clamor de los familiares de 36 personas muertas y doscientas heridas por el estallido del criminal artefacto.

Pero en el fondo de los hechos está una decisión de un gobierno, una extraña visión de un presidente, que negaba el conflicto armado del país y por eso no tenía en cuenta las disposiciones del Derecho Internacional Humanitario y no se detenía a pensar en separar y proteger a la población civil en los escenarios de la confrontación.

Era en todo caso una posición contradictoria de un presidente que en algunos casos le daba la espalda a la realidad negando el conflicto, pero en otros casos arremetía de manera temeraria contra la crudeza de ese litigio armado.