El impacto de la pandemia en el delito organizado

Por: Catalina Miranda Aguirre*. Especial para Pares.


El mes pasado, la Iniciativa Global Contra el Delito Organizado publicó un análisis que estudia el impacto de la pandemia en el delito organizado. Esta organización estableció cuatro desafíos emergentes: (1) limitación de actividades delictivas organizadas que se demorarán en reconstituirse, (2) creación de una ventana de oportunidad para ampliar actividades delictivas de algunos grupos delincuenciales, (3) riesgos delincuenciales asociados a la salud, especialmente por aquellos grupos ilícitos con experiencia en este sector, y (4) el crecimiento de estafas, fraudes, desinformación y otros delitos informáticos/cibernéticos.


En la era del “confinamiento mundial” y la revolución digital, el incremento en los ciberdelitos podría tener dos causales: la primera es la adaptación (y migración) de entidades comerciales y financieras al comercio digital.


En Colombia, por ejemplo, aplicaciones como Rappi, UberEats y Domicilios.com han aumentado significativamente su demanda, además de número de restaurantes (sean emprendimientos pequeños o grandes cadenas), supermercados, tiendas de tecnología, entre otras, inscritos en su sistema. De acuerdo con Simón Borrero, cofundador de Rappi: “durante la primera semana vimos un aumento del doble y hasta el triple en los domicilios de farmacias y supermercados”.