top of page

El gobierno en la búsqueda de un “enemigo” externo

Por: Daniela Quintero. Redacción Pares


La vicepresidenta de Colombia, Marta Lucía Ramírez, señaló este jueves que el gobierno tiene información acerca del apoyo que Rusia y Venezuela estarían brindando a la protesta social que ya cumple tres semanas en el país. Sin embargo, esto conmocionó a expertos que aseguran que este tipo de declaraciones deslegitiman la movilización de la ciudadanía e intentan disfrazar las motivaciones por las cuales hay un descontento social generalizado.


En el marco de la celebración del XXI aniversario de la Policía Fiscal y Aduanera la vicepresidenta aseguró que “nosotros sabemos que no es solo por la inconformidad que hay en Colombia, sabemos que hay un proyecto internacional, sabemos que hay una red de apoyo internacional para estimular este malestar social”.


Y agregó que tienen “certeza de que hay plataformas que, desde Venezuela, desde Rusia, han venido moviendo buena parte de todos estos mensajes en las redes sociales”. Sin embargo, varios líderes de opinión ya le han pedido al presidente que se pronuncie con pruebas contundentes de ser cierta esta afirmación.


Y es que a Venezuela no es la primera vez que se le acusa de intervenir en asuntos internos en Colombia, tanto al gobierno de Nicolás Maduro y a algunos de sus ciudadanos y ciudadanas que viven en el territorio nacional. De hecho, el viernes 22 de noviembre, un día después del paro nacional, la Policía Nacional capturó alrededor de cincuenta extranjeros de nacionalidad venezolana por estar presuntamente involucrados en desmanes y saqueos. En esa medida, a la estigmatización de los venezolanos y venezolanas ahora se ha sumado la supuesta colaboración de Rusia.


La hipótesis que deslegitima la movilización social


El exembajador de Estados Unidos en Venezuela, y en Colombia, William Brownfield, también secretario adjunto de la oficina internacional antinarcóticos en su país y actualmente adscrito a un Think Tank, advirtió en medios de comunicación que la protesta social desatada en América Latina ha estado promovida por grupos criminales o de guerrilla, pero que tan sólo sería el 1% beneficiado.

En ese sentido, expresó que el 99% de los manifestantes han salido a las calles por convicción propia, y por peticiones sociales como el acceso a una educación de calidad, el rechazo a reformas pensionales, la tributación, entre otras inconformidades.


De todas maneras, las declaraciones del exembajador no fueron bien recibidas ni por algunos líderes de opinión, ni por los manifestantes, debido a que, aseguraron que ese tipo de comentarios sin pruebas lo que genera es descalificar la protesta.


Ahora bien, lo que se percibe es una búsqueda de un culpable externo. Y de acuerdo con el director de la Fundación Paz & Reconciliación-PARES, León Valencia, este tipo de señalamiento se hacen con la “pretensión de crear un enemigo, de justificar la represión sobre los movimientos sociales y también es una idea de esconder las graves dificultades que atraviesan los regímenes políticos y los problemas de gobernabilidad que tienen”.


Esto se refleja en el caso de la vicepresidenta cuando asegura que Rusia está detrás de la protesta social, y en ese sentido, Valencia indicó que lo que quieren es achacarles a otros la emergencia de esta protesta social cuando hace parte de las dificultades sociales que vive el continente.


Asimismo, criticó la salida en falso, puesto que ese no es el oficio el de las relaciones internacionales, para este tipo de declaraciones está el presidente y la canciller que tienen la voz sobre las relaciones internacionales de Colombia.


“Pero esto hace parte de todas las torpezas que ha cometido el Gobierno colombiano en las relaciones exteriores: la política frente a Venezuela, la idea de que podíamos encabezar una cruzada para tumbar a Maduro, los desaciertos en la política con Estados Unidos. Son demasiados errores y este es uno más”, apuntó.


Así las cosas, las consecuencias de acusar sin pruebas a una potencia mundial son dos. En primer lugar, un desprestigio de Colombia; y en segundo lugar el que podemos entrar en incidentes diplomáticos.


Es últimas, puede que Rusia desestime esto porque no somos un país importante para ellos y porque puede ser algo tan absurdo que pase desapercibido. Sin embargo, estos episodios siempre tienen consecuencias en la política internacional y lastimosamente Duque no dice nada, ni aclara nada, ni interviene.

Comments


bottom of page