El extraño mes del gobierno de Duque

Por: León Valencia, director – Pares


El balance del primer mes del gobierno es un poco extraño. Después de haber tenido una clara victoria electoral, los augurios de un gobierno cierto en sus propósitos, de muy buen recibo en la opinión y de holgadas mayorías parlamentarias, ha tenido un arranque no tan acorde con esos vaticinios. No ha tenido luna de miel, para utilizar una expresión que sirve en estos casos.

Duque tuvo la lucidez de montarse en la consulta popular contra la corrupción enfrentando el desdeño o la oposición de su partido. Fue una gran decisión dado el inesperado resultado de cerca de doce millones votantes que en tiempo frío, sin maquinarias políticas empujando la votación, sin incentivos económicos a la vista, acudieron a las urnas.

Pero Duque no fue el mentor de esta idea, su auténtico vocero, ni su promotor principal. Claudia López fue la madre de la propuesta y la oposición de izquierdas su principal bastión. De ahora en adelante los réditos de la iniciativa siempre podrán capitalizarlos estas fuerzas y las inconsecuencias o limitaciones en la implementación parlamentaria recaerán en el gobierno y los partidos que lo acompañan.

El propósito de hacer un gobierno sin mermelada, compuesto por técnicos de una nueva generación y jugado a la discusión abierta de sus iniciativas en el Congreso, a pesar de no ser plenamente cierto y categórico, ha tenido unos costos puros y duros en la formación de una coalición mayoritaria.

El gabinete tiene un clar