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El concejal que propone militarizar Bogotá: ¿será la solución?

Por: Katerin Erazo


Fotos tomadas de: El Nuevo Siglo


Ante la creciente ola de robos y atracos que han sacudido a la capital colombiana en las últimas semanas, el concejal Oscar Ramírez Vahos elevó una propuesta controvertida: militarizar las calles de Bogotá con la intervención de la Policía Militar. Esta medida, según Ramírez Vahos, es crucial para contrarrestar las acciones delictivas y devolver la seguridad a los ciudadanos de la ciudad.


El concejal Ramírez Vahos argumentó que la situación de inseguridad en Bogotá ha alcanzado niveles alarmantes, con un aumento significativo en delitos como el hurto a personas y los asaltos masivos en establecimientos comerciales. En declaraciones recientes a medios locales, el cabildante enfatizó la necesidad de tomar medidas drásticas para enfrentar esta problemática.

"En el marco del Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana, resulta imperativo que el alcalde Galán solicite al presidente la intervención y asistencia de la Policía Militar para que haga presencia y brinde el acompañamiento necesario para garantizar acciones contundentes que logren recuperar la seguridad en Bogotá", expresó Ramírez Vahos.


El cabildante hizo referencia a una encuesta realizada en la que ocho de cada diez personas se mostraron a favor de la militarización de la ciudad. Además, señaló cifras preocupantes sobre el aumento de delitos como la extorsión, el hurto a personas, que calcula un 8% más de casos y los homicidios con un 5%, lo que refleja una situación de inseguridad real y no solo una percepción.


Sin embargo, datos proporcionados por la Alcaldía de Bogotá, indican una reducción en el número de casos delictivos para el mes de enero. Según el informe presentado por el alcalde Carlos Fernando Galán el pasado 2 de febrero, los datos sugieren una tendencia alentadora en cuanto a la disminución de varios delitos en Bogotá durante el mes de enero.


Con respecto al mismo período del año anterior, se registró una notable reducción del 23% en los casos de homicidio, un descenso del 20% en los incidentes de hurto a personas y una marcada disminución del 31% en los robos de teléfonos celulares. Sin embargo, el indicador más destacado fue el delito de hurto a establecimientos comerciales, el cual experimentó una significativa caída del 65% en comparación con el año anterior.


En contraste, las últimas semanas han sido testigos de una preocupante serie de asaltos masivos en establecimientos gastronómicos de la capital. En un lapso corto de tiempo, se han denunciado al menos tres incidentes significativos. El primero de ellos tuvo lugar en la reconocida panadería Masa, donde tanto clientes como empleados fueron sorprendidos por la irrupción de delincuentes que perpetraron el robo.


Posteriormente, otro incidente similar ocurrió en un popular local de hamburguesas ubicado en Usaquén, conocido como Pecado Capital, donde comensales fueron víctimas de la misma modalidad delictiva. Además, se reportó un hurto en una cervecería del sector de Corferias, identificada como BBC, donde individuos armados ingresaron al establecimiento y llevaron a cabo un atraco de magnitud.


Por esta razón, el concejal destacó que la presencia de la Policía Militar en las calles no solo contribuirá a disuadir a los delincuentes, sino que también mejorará la percepción de seguridad entre los ciudadanos, quienes actualmente se sienten vulnerables incluso en lugares públicos.


Según Isaac Morales, coordinador de la Línea Convivencia y Seguridad Ciudadana de la Fundación Paz & Reconciliación (Pares), la militarización siempre ha sido considerada como la opción más inmediata y popular. Esto se debe a que muchas personas tienden a percibir que brinda una mayor seguridad al ver a militares y policías en las calles. Sin embargo, en realidad, no constituye una solución efectiva para abordar los problemas subyacentes. Morales enfatiza que militarizar no es una solución ideal para enfrentar fenómenos de este tipo, ya que requieren enfoques diferentes.


Morales señaló que la situación ha sido similar en los últimos tiempos, aunque quizás haya empeorado ligeramente, pero no de manera significativa. Las situaciones de inseguridad en la ciudad siempre han sido complejas y persistentes. No obstante, existen causas estructurales más profundas que contribuyen a la expansión de la delincuencia, como las condiciones de vulnerabilidad, la pobreza y el traslado del conflicto del ámbito rural al urbano. Esto ha generado nuevas configuraciones de grupos delincuenciales que buscan controlar territorios y actividades económicas ilícitas como el narcotráfico y la extorsión. Esta dinámica aumenta la presencia de la delincuencia en ciudades como Bogotá.


El coordinador de la Línea de Seguridad de Pares también mencionó que uno de los factores que ha contribuido al aumento de la delincuencia en Bogotá es la falta de presencia policial. Siempre ha existido un déficit de agentes de policía por cada 100.000 habitantes, especialmente en ciudades como Bogotá. La ausencia de acciones de control y disuasión fortalece aún más la delincuencia en la ciudad.


Finalmente Isaac Morales concluyó que las alternativas deben centrarse en el fortalecimiento de la acción policial, ya que esta fuerza cuenta con un mandato constitucional para abordar estas situaciones. Es necesario mejorar las capacidades policiales en áreas como el control y el patrullaje, adoptando un enfoque de prevención para evitar una mayor presencia de organizaciones delincuenciales y la comisión de delitos. No existe una fórmula mágica para resolver el problema de convivencia y seguridad ciudadana, pero es crucial adaptar las soluciones a los contextos específicos.


Por su parte, el secretario de Seguridad, César Restrepo, reconoció la gravedad de la situación e informó que se están coordinando acciones con las autoridades pertinentes para abordar el problema de manera integral.


Según datos de la Línea Convivencia y Seguridad Ciudadana de la Fundación Paz & Reconciliación (Pares), en el año 2023 se registraron un total de 1,626 casos de extorsión en Bogotá. Dentro del departamento de Cundinamarca, los municipios reportaron las siguientes cifras: Sopó con 3 casos, Cota con 5, Cajicá con 10, Madrid con 15, Soacha con 72, Funza con 11, Mosquera con 16, Chía con 16, Sibaté con 4 y La Calera con 1.


Mientras tanto, los ciudadanos de Bogotá siguen preocupados por la presunta escalada de violencia y delitos en la ciudad, esperando que las autoridades tomen medidas efectivas para garantizar su seguridad y bienestar en las calles. Espere pronto el informe de extorción de la Línea Convivencia y Seguridad Ciudadana, que proporcionara un balance más detallado sobre estos delitos.

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