El bello equipo de trabajo de Iván Duque

Por Ariel Ávila, Subdirector de la Fundación Paz y Reconciliación-Pares


En esta campaña presidencial nada extraña, alianzas de todo tipo, discursos y prácticas contradictorias y hasta negociaciones secretas entre políticos se han comenzado a saber. Obviamente el mejor ejemplo es el de Vargas Lleras, quien logró quitarle a Duque parte de los ñoños, además se llevó una veintena de políticos cuestionados de todo tipo de partidos y arrebató un sector de los conservadores. Pero la campaña de Duque en la última semana ha mostrado un comportamiento similar a la de Vargas. Se darán cuatro ejemplos.




El primero tiene que ver con Luis Alfredo Ramos, quien es el actual jefe de debate de la campaña de Iván Duque. El señor Ramos tiene ponencia positiva de sentencia condenatoria por relaciones con grupos paramilitares en la Corte Suprema de Justicia, situación que fue filtrada a los medios de comunicación hace un par de semanas. A pesar de ello, el uribismo lo sigue manteniendo en el cargo de jefe de debate, como si nada. Haciendo la investigación sobre esta alianza, en Antioquia y Medellín, se supo que la negociación fue la siguiente: Germán Vargas Lleras le ofreció alianza a Luis Alfredo Ramos, algunas fuentes indican que incluso le ofreció la vicepresidencia de la república. El uribismo ante esta situación le ofreció la jefatura de debate, y además le garantizó que el hijo de Luis Alfredo Ramos, es decir, Alfredo Ramos junior, sería el seguro candidato a la Alcaldía de Medellín. Con esa propuesta, el uribismo logró sacarle a Vargas Lleras un sector importante del Partido Conservador en Antioquia.