Duque y el uribismo: los beneficiados de la reforma electoral

Por: Juan David Roldán Álvarez. Colaborador Pares.


El día 24 de agosto del año en curso la Ministra del interior Alicia Arango, radicó ante la Secretaría General del Senado de la República de Colombia el Proyecto de Ley Estatutaria N.º 234 de 2020. (modifica derechos fundamentales de los ciudadanos/as, como los derechos de organización y participación en asuntos electorales).


El título de dicho PL es: “Por el cual se expide el código electoral colombiano y se dictan otras disposiciones”. Valga decir que este es un Proyecto de Ley extenso, cuenta con 252 artículos. A beneficio de inventario expondré una breve mirada de algunas de las exposiciones más sobrecogedoras de este texto, que a todas luces, deja mucho que desear (inquietudes y preocupaciones) para el futuro de la estabilidad, la confianza y legitimidad del sistema político y electoral Colombiano, y en definitiva para su democracia.


Si bien el punto de partida del PL se ubica en la necesidad de modernización de los sistemas electorales, cuestión que no es minúscula. Toda vez, que la democratización de los sistemas políticos tiene como uno de sus ejes transversales la transparencia, la credibilidad, la participación protagónica de la ciudadanía, la validez y la legitimidad de las contiendas electorales.


Estos principios requieren ser efectivos en su aplicabilidad en el sistema electoral. Sin embargo, el caso del sistema político colombiano y su resultante sistema e